Wiros que pierden el control luego de la jornada escola... /

2017.09.12

 

Original por Andrea Nair publicado en Yummy Mummy Club

¡Prepárate! Tu hijo podría regresar a casa después de la escuela o de la guardería y desmoronarse a tus pies. A esto lo llamo “el colapso post jornada escolar por autocontrol”. ¡Realmente existe!

En realidad, esto puede sucederle a tu pareja o incluso a ti. Tú diriges, orquestras, produces, piensas, sonríes, y guardas cosas en tu mente que desearías decir en voz alta, para después regresar a tu casa y convertirte en una persona gruñona y malhumorada.

¡Y he aquí por qué!

Se necesita mucha energía, motivación mental, contención emocional y restricción física para poner buena cara en el trabajo, guardería o escuela ante otras personas.

Nos esforzamos por no ser personas gruñonas ni malhumoradas, pues hacerlo podría tener graves consecuencias negativas, como perder nuestros puestos de trabajo, ser enviado a la oficina del director, o quedarse castigado a la hora del receso. ¿Cuántas veces durante el día desearías decirle a alguien que se vaya o salir corriendo a llorar en el baño? Pero nosotros no hacemos eso – hacemos lo necesario para “ser buenos” o mantener la paz.

Después de hacer eso todo el día, llegamos al punto en el que simplemente no tenemos energías para mantener este autocontrol, y sentimos que es una gran burbuja a punto de estallar.

A uno de mis hijos le encantaba ir a la escuela, pero casi todos los días lloraba al llegar a casa. Él no tenía ni idea de por qué estaba llorando, pero yo sabía que él sólo necesitaba descomprimirse después de “autocontrolarse” todo el día. Evité organizar reuniones para jugar con amigos o programar actividades después de la escuela para que él tuviera el tiempo de reponerse. Este año será diferente, porque mi hijo asistirá a una nueva escuela independiente que estamos comenzando. Pero mantuve esta práctica en mente al crear nuestro nuevo horario del día.

Creo que esta dinámica también sucede con los padres. Me pregunto si es por eso que las películas como “Bad Mom” y “Sisters” son tan populares! Los personajes de estas películas pierden completamente la cordura y se sienten mejor después de volverse locos. Estoy segura de que algunos de nosotros sólo queremos renunciar a todo así como ellos lo hicieron! También me pregunto si es por eso que los medios sociales nos distraen con tanta facilidad. Después de hacer cosas que no queremos hacer, pero tenemos que hacer, nos sentimos mejor riendo al ver videos de niños salpicándose la cara con una manguera o de cachorros que se quedan dormidos mientras están parados.

Hay siete cosas que podemos hacer, y enseñarle a nuestros hijos a hacer, para liberar esta burbuja de autocontrol que estalla cuando regresan a casa. Las puedes incluso probar con tu pareja.

CONÉCTATE POSITIVAMENTE
Saluda a tu hijo con una sonrisa y un abrazo en lugar de “¿Tienes alguna tarea?” O “Escuché que tuviste problemas hoy”. Tampoco preguntes, “¿Cómo te fue en tu día?” En realidad nadie quiere responder esta pregunta.

CREA ESPACIO
Dale tiempo a tu hijo para escuchar sus pensamientos después de que lo recoges de la escuela. Si tú estás conduciendo, enciende la radio y permanece en silencio. Si van caminando, no digas mucho o simplemente comenta cosas agradables como: “¿Viste ese lindo pájaro amarillo?” Este no es momento para conversaciones profundas.

ALIMÉNTALOS
Muchos niños reaccionan mejor si no les preguntas: “¿Tienes hambre?” Tú asume que muchos de los tanques de tus hijos están vacíos al llegar a casa. Llena el tanque físico sirviéndoles comida sin decir nada. Comida de verdad, como palitos de vegetales, fruta cortada, queso, o nueces les dará la energía que necesitan. También sugiero darles de tomar agua pura.

REDUCE EL DESORDEN Y EL RUIDO DEL HOGAR
Algunas personas se ven afectadas por lo que hay en el espacio a su alrededor. Yo sé que las mañanas pueden ser agitadas, pero trata de dejar una casa bastante ordenada para cuando regreses. Yo antes no lo hacía, hasta que decidí que cada noche necesitaba implementar un “tiempo de ordenar” (con la ayuda de todos) para que la casa no pareciera un desastre a la mañana siguiente. También empecé a despertarme un poco más temprano para poder ordenar todo lo del desayuno antes de salir de casa.

Al nomás regresar a casa de la escuela o el trabajo NO es un buen momento para encender la aspiradora.

MANTENTE CONECTADA A LO LARGO DEL DIA
Encuentra una manera adecuada según la edad y la personalidad de tu hijo, para mantenerte conectada con él cuando pasa el día lejos de ti. A esto le llamo puentes de conexión. Yo he usado desde cosas pequeñas como notitas en su lonchera, hasta empacarles algún regalo especial.

PROPORCIONA TIEMPO DE DESCOMPRESIÓN
Dependiendo de la personalidad de tu hijo, proporciónale una manera de descomprimirse al final del día. Invítale a empezar a hablar hasta que él esté listo. Cuando llegue ese momento, tu puedes preguntarle acerca de los momentos emocionalmente intensos que pueda haber tenido durante el día.

También, piensa en usar “terapia de juego” con tu hijo, incluso si son adolescentes. Las personas se descomprimen a través del juego, lo que ayuda a procesar los eventos del día. Proporciona tiempo de “no hacer nada / descansar” o tiempo para sacar las energías del día con un juego físico. A los niños más pequeños les gusta luchar, correr o hacer una guerra de cosquillas. A los mayores, les gustará más salir a montar bicicleta o descargar su energía con un instrumento musical.

Esto puede sonar extraño, pero ponerse de cabeza realmente ayuda. Hay una razón por la cual las “poses invertidas” se recomiendan en yoga.

DIVIÉRTETE
“La risa alivia la misma tensión que las lágrimas”. Laura Markham, PhD. Divertirse es una gran manera de aliviar la tensión del día.