Un día solo para Cristina /

2017.05.29

Por Cristina Guancin de Galindo

Ya había escuchado yo en años anteriores ese maravilloso día completito para consentir a una mamá del grupo, así que cuando vi la convocatoria de este año me animé a participar, escribí mi mensaje casi al final del día límite! Y se lo encomendé a Dios 😉 El domingo por la tarde, mis hijos estaban jugando con mi esposo y yo estaba descansando y revisando mis redes cuando recibí la etiqueta de Lissy, lo supe inmediatamente, había ganado! No lo podía creer y la verdad es que lloré, de mucha emoción, mientras le decía a mi amor ‘Gané!’ ‘Me voy!’, no se me olvida su carita de preocupación (fue cómico la verdad) calmando a mis hijos que me veían llorar y preguntando ‘A dónde te vas?!’. Ya luego les expliqué y nos dispusimos juntos a organizar el día para que yo lo disfrutara con toda tranquilidad (no fue a trabajar, así de divino es él!).

Invité a mi hermana a acompañarme, compartimos esta aventura de ser mamás y aunque súper diferentes somos apoyo una para la otra 🙂 Annie me contactó y desde el primer momento todo nítido y súper detallado, como familiar, en súper confianza.

Y así se llegó ese martes, comenzó como un día más agitado de lo normal, corriendo para dejar todo listo para mi esposo y los pequeños, me alisté y sin tiempo para más ya estaba el transporte frente a mi casa, el piloto, Joel, (Dios lo bendiga por haber soportado con alegría y amabilidad al par de loros que llevó el día entero) súper profesional.

Joel nos llevó con algo de tráfico a Social Statement, nos encontramos con Annie y Lissy que esperaban por nosotras y estábamos todas ahí como viejas amigas que tienen tanto que platicar. Tratamiento de reinas, pedí que me arreglaran el cabello estilo ‘La candidata’ (si son noveleras lo entenderán) y obviamente quedamos súper complacidas con los resultados. Conocimos ahí también a Luisa Allan, súper linda nuestra estilista más tarde.

Salimos de Social hacia Café Divino, 100 puntos, superior el café, el lugar súper original y acompañado de buen chambre con mi hermana.

Luego a almorzar en El Mercadito de Lola, súper consentidas igual y la comida deliciosa en un ambiente lindo! Yo pedí una hamburguesa de hongo portobello exquisita y mi hermana una ensalada oriental. Salimos con las pancitas llenas y súper emocionadas porque era uno de los momentos más esperados, el shopping!

Llegamos a Siman donde nos encontramos con Annie y Luisa (y sus botas que amé!). Luisa es una bomba, comprendió a la perfección lo que yo deseaba y lo materializó, así que me fui de la tienda con dos bolsas llenas de todo (outfits completos) y el certificado aprovechado al 100%, todo lo que adquirí ese día sigue encantándome y talvez sea cursi pero cada vez que uso algo de eso, sonrío agradecida por ese día de regalos!

Regresamos con Joel para nuestra siguiente parada, un par de snacks en el camino, pues Annie nos había dejado una hielera llena de ‘chucherias’ y llegamos a C’Santos, me esperaba una linda cajita como certificado de regalo que hice efectivo ahí mismo por unos aretes a los que les digo ‘amor a primera vista’, entre tantas joyas hermosas, excelente atención y un descuento para que pudiera llevarme los aretes que pasaban un poquito del valor.

Llego la hora de despedirme de mi hermana y dirigirme a Luka, ahí me esperaba Annie mientras mi esposo llegaba, compartimos una entrada acompañada de buena conversación.

Y por fin mi momento favorito, la cena romántica, llegó ese guapo a encontrarme en una mesa preciosamente decorada con rosas rojas (mis favoritas además!), que decir?! Nos comimos la comida caliente y sin interrupciones, como casi nunca! Con mi mejor compañía decidimos compartir la entrada, de plato fuerte yo pedí lomito que me llevaron perfectamente en su punto, y mi esposo salmón, un par de cervezas y también compartimos el postre, de chocolate, de muerte. El restaurante es excelente y altamente recomendable si nos preguntan a nosotros.

Como lo escribí al día siguiente en el grupo, agradezco desde el fondo de mi corazón esa experiencia tan linda, tanto detalle, fue todo lo que ofrecieron y más! Estoy segura que aún teniendo las ganas y los recursos, difícilmente una se tomaría un día libre de todo, en mi caso fue la primera vez que dejé a mi hijo pequeño (2 años) tanto tiempo, por decisión propia, porque amo estar con él y con mi hija 🙂 Me sentí feliz y creo genuinamente que todas como mamás merecemos un día tan perfecto como este que me regalaron a mí y deseo que todas tengan la oportunidad de vivirlo.

Annie y Lissy, mil gracias a ustedes por su dedicación, son unas máquinas, se nota el amor que le ponen a este emprendimiento, será un gusto coincidir con ustedes en otra ocasión, un abrazo muy fuerte!