Última vez /

2018.08.16

Desde el momento en que sostienes a tu bebé por primera vez, no volverás a ser la misma. Extrañarás a la persona que solías ser, cuando tenías libertad y tiempo, y nada en particular de que preocuparte.

Vas a conocer el cansancio como jamás te imaginaste, no volverás a ser la misma. Cada día podrá tornarse una copia exacta del anterior, dar de comer y sacar el aire, lloriqueos y peleas, siestas, o falta de ellas. Parecerá un ciclo de nunca acabar.

Pero no olvides… Siempre hay una última vez para todo.

Va a llegar el día cuando alimentes a tu bebé por última vez. Se quedarán dormidos luego de un largo día y será la última vez que lo haga sobre ti.

Un día le bajarás luego de cargarle sobre tus caderas y no le volverás a levantar.

Una noche lavarás su cabello y la siguiente querrán bañarse solos.

Tomarán tu mano para cruzar la calle por última vez.

Se meterán en tu cama a media noche y será la última noche que despiertes así.

Cantarás esa canción por milésima vez y nunca la volverás a escuchar.

Te darán el beso de despedida en la entrada del colegio y el siguiente día pedirán entrar solos.

Vas a leer una última historia de buenas noches.

Un día, van a correr a ti con los brazos extendidos, por última vez.

El hecho es, que nunca sabrás cuando es la última vez. Así que mientras tengas la oportunidad de vivir estos momentos, recuerda que son limitados, algún día vas a añorar una vez más, por última vez.

 

Autor desconocido