¡Tómate tus prenatales! /

2016.08.02

*artículo comercial

Te las recetó el doctor, y sabes que te las tienes que tomar. Sin embargo, hay varias cosas que tal vez no sepas de las vitaminas prenatales. Aquí te damos algunos tips ya que consideramos que es uno de esos temas que como mamás primerizas no podemos dejar de informarte.

¿Qué tan temprano en el embarazo tengo que tomar prenatales?
Idealmente, deberías de comenzar a tomártelas antes de quedar embarazada, ya que necesitas llevar esos nutrientes en tus óvulos incluso antes de fecundarlos. Digamos que esta píldora te asegura que tu cuerpo esta guardando todos esos nutrientes que necesita para concebir y crear una nueva vida.

Hay estudios que demuestran que tomar prenatales antes de quedar embarazada puede aumentar tus chances de fertilidad.

Es un hecho que los defectos de los tubo neural ocurren en las primeras seis semanas de embarazo, por lo que entre más pronto comiences a tomar tus vitaminas prenatales estarás contribuyendo al desarrollo crítico del embrión.

Deberás tomarlas diariamente durante todo tu embarazo, y tu doctor recomendará si necesitas otros suplementos o aumentar las dosis. En algunos casos, los doctores aumentan la dosis de hierro en los últimos meses antes de concebir para asegurarte que tu sangre esta bien oxigenada, o reducir si tienes incomodidades intestinales. Es importante comunicarte con tu doctor en cada visita para discutir cómo te sientes y cómo te puede ayudar. (haz click para un articulo de Anemia en el Embarazo)

¿Cuales son los nutrientes y vitaminas más importantes?
Basados en investigaciones extensivas, los doctores recomiendan siempre tres nutrientes básicos para las embarazadas, estos son: ácido fólico, hierro y calcio. El primero, previene las enfermedades neurales, el hierro, lleva el oxígeno esencial hacia el embrión y el calcio formará los huesos del bebé y previene la descalcificación de la madre. Es importante saber que después de tu embarazo seguirás tomando tus prenatales, ya que necesitamos también esos nutrientes durante la lactancia.

¡Me cuesta mucho tomarme las prenatales!
Deja de quejarte. Espérate a que tengas el bebé para quejarte de verdad. En serio. No podemos dejar de resaltar la necesidad de tomarte las prenatales DIARIAMENTE, ya que las enfermedades como la espina bífida en el desarrollo del bebé pueden poner en riesgo tu embarazo. ¡Toma tus prenatales!

Uno de los beneficios de las prenatales Natele, que aquí te recomendamos, es que tienen en la parte de atrás los días de la semana marcados para llevar un control de las vitaminas que las hemos consumido. No hay excusas. No más despiste!

Si te cuesta tragártelas busca unas píldoras con cubierta de gel, como Natele o bien buscar opciones masticables o liquidas. Solo fíjate que cumplan con los requisitos que te ha recomendado tu doctor.

¿Y si te estriñen? en algunos casos es posible que el hierro que contienen te cause estreñimiento, sin embargo, es importante estar al tanto de aumentar la cantidad de líquidos que ingerimos y una dieta alta en fibra, y si no te lo ha dicho tu doctor, te lo decimos aquí: haz ejercicio! La movilidad de tu intestino depende también de tu movilidad. Camina y realiza rutinas de ejercicios seguros para ti y para tu bebé.

Reduce las náuseas:

  • Hay estudios que demuestran que las que toman prenatales diariamente antes o durante las primeras semanas de embarazo, pueden experimentar menos episodios de náusea y vómitos durante el primer trimestre.
  • La Vitamina B6 ayuda a reducir la náusea, por lo tanto pregúntale a tu doctor si puedes tomarlas como suplemento para evitar esos meses que parecen eternos.
  • Otro tip es tomarte las vitaminas antes de irte a dormir, así podrás dormir sin preocuparte por la náusea.

No te excedas:
Más no significa que sea mejor cuando se trata de vitaminas. Sigue las instrucciones y dosificaciones de tu médico y no tomes nada adicional que no te haya prescrito, incluso, nada de tipo natural, ya que en muchos casos algunas hierbas pueden prevenirte de concebir.

Toma en cuenta que las vitaminas prenatales NO reemplazan una dieta balanceada. Eso significa que aún debes comer bien, aunque no tengas mucha hambre. Algunas veces esas nauseas nos pueden reducir el apetito, pero fíjate de estar comiendo alimentos altos en Omegas, como el salmón o los aguacates y nueces, o aceite de coco. Proteínas, como los huevos y la leche. No olvides alimentarte de hojas verdes que contienen hierro como la acelga, berro, el quilete o la espinaca.

Recuerda mamá primeriza: la alimentación es primero y las prenatales son tu refuerzo. Para ver un articulo sobre alimentación en el embarazo, haz click aquí.