Superar la incontinencia urinaria /

2017.03.28

 

Por Dr. Christian Grotewold

Por definición, incontinencia urinaria es la dificultad o imposibilidad de retener orina a voluntad. Se divide principalmente en:

De esfuerzo
Ocurre durante ciertas actividades como toser, estornudar, reír o ejercicio (algunas veces relaciones sexuales) y la orina simplemente se escapa, mucho o poco

De urgencia
Implica la necesidad repentina de orinar, luego la vejiga se contrae y se escapa. Usted no tiene suficiente tiempo de llegar al baño antes de orinarse

Mixta
La combinación de ambas

Actualmente se considera que 30% de la población tiene este problema, yo creo que es más. Hay personas que lo reconocen como problema y lo consultan (el 30%) y mucha otras por pena, vergüenza o simplemente no lo quieren admitir, no lo consultan.

 

Las principales causas

  1. Embarazo
  2. Multiparidad
  3. Bebés de gran peso al nacer
  4. Vejiga baja
  5. Infecciones urinarias
  6. Matriz (útero) baja
  7. Obesidad
  8. Edad avanzada
  9. Falta de hormonas
  10. Diabetes
  11. Lesiones de columna
  12. Afecciones neurológicas

Existen diversas técnicas para tratar la incontinencia urinaria, desde ejercicio dirigido, medicamentos y cirugía. Hoy me quiero referir a este novedoso tratamiento: Laser de CO2 Fraccionado.

La aplicación de Láser CO2 Fraccionado produce una contracción inmediata de la mucosa vaginal y la uretra, esto estimulado por la producción de colágeno y ácido hialurónico, lo que da como resultado una mucosa más sana y renovada. Re-aproxima los músculos de la vagina de manera que mejoren los tejidos de soporte y el tono muscular, pues reduce el órgano sexual femenino y el cuerpo perineal se refuerza.

Previa evaluación, se llevan a cabo dos a tres sesiones de aplicación del láser, con un mes de diferencia cada una. El efecto es inmediato y la paciente se puede retirar a sus labores normales, sin necesidad de reposo o una dieta especial. El tratamiento con Láser CO2 Fraccionado ofrece ventajas sobre los tratamientos tradicionales para relajación muscular y los problemas asociados, se realiza en el consultorio, no requiere anestesia y por lo tanto no hay dolor.

 

· Christian Grotewold / Ginecólogo y Obstetra