Sobrevivir a una noche de enfermedad /

2019.06.27

«Es temporada de virus», todas hemos oído al pediatra decir esas temidas palabras. Vamos al consultorio buscando consuelo, no solo para el enfermo sino para nosotras también. Probablemente pasamos en vela la noche anterior, y la anterior. Cuidando fiebre y tratando de hacerles sentir un poco mejor. Y entre patadas por dormir a su lado en una cama imperial, buscar la medicina por toda la casa y tratar de hacer funcionar el termómetro a las 2 am, ni un pestañazo. Sin olvidar el miedo que la fiebre nos puede llegar a dar como mamás.

¿Qué tal si nos preparáramos para noches como esas? Con el tiempo, vamos adquiriendo la habilidad de predecir estas noches, vemos mocos y vemos el desvelo venir, sin embargo, en nuestro inconsciente quisiéramos que nunca pase, y entre eso y la rutina de mamá se nos va olvidando estar preparadas. Todos, mamás y papás, deberíamos estar mental y físicamente preparados para desvelarnos por enfermedad de nuestros wiros. Así que para la próxima vez que les toque, asegúrense de hacer estas cinco cosas, porque lo único peor que pasar la noche en vela cuidado enfermos es pasar la noche en vela cuidando enfermos sin estar preparados.

1.
DESIGNA UN LUGAR PARA TUS IMPLEMENTOS
Las 2 am son un momento terrible para ponerse a buscar la medicina. Deja los medicamentos que podrías necesitar en un lugar de su cuarto o en un lugar designado con antelación.

 

2.
REVISA SIEMPRE TU TERMÓMETRO
Básico, revisar que funcionen, que tienen baterías y que sabemos como usarlos. Pasa que nuestros hijos no se enferman mucho, pero de la nada 40º de fiebre, meses sin usar el termómetro y no recordamos como hacerlo ¿Suena familiar?

 

3.
SIN ESPERANZAS Y DE ACUERDO
Para cuidar un niño enfermo, la negación es el enemigo número uno. Levantarnos con la esperanza que pronto volveremos a la cama solo empeora todo. Así que la mentalidad es clave. Además estar de acuerdo los adultos con antelación quien tiene menos responsabilidades al día siguiente, muchas veces no tenemos opción, quieren a mama, pero idealmente un papá se sacrifica por el otro y no se discute a las 3 de la madrugada.

 

4.
PAPEL Y LÁPIZ
Junto con la medicina es importante tener donde apuntar la medicina que les damos, cuánto y a qué hora, no sólo para recordarnos sino para que cualquier otra persona a cargo sepa luego.

 

5.
EL TELÉFONO
Este sí que es un momento para tener el teléfono a mano, cargado y con los números de emergencia listos. Para googlear los síntomas, para llamar al pediatra, para jugar…

 

Finalmente, recordar que no van a ser chiquitos por siempre. Hoy te toca estar sentada toda la noche en la silla mecedora con el bebé y mañana ya te llama para decirte que le duele algo, en ninguno de los dos casos vas a dormir, pero solo son pequeños una vez. Y si podemos darte un último consejo es hacerte de aliados en los que puedes contar y que te hagan la vida más fácil, en este caso una farmacia que pueda atender tus emergencias y que no te complique más la cosas.

Farmacias Batres es una de esas, tienen un servicio super eficiente, farmacia en línea y no es necesario que el titular de la tarjeta esté presente para que te entreguen la medicina.