Ser padres felices /

2015.09.22

María José Godoy de Joachin
mjgg.joachin@gmail.com

 

La vida siempre se encarga de recordarnos lo que parece que estamos olvidando. Yo y mi frenética carrera en la maternidad perfecta y ¡zaz! Me caigo. A ratos me siento con deseos de estrangular a mi pequeño dictador y luego, como diría la Rana Renée, se me pasa. Y lo que es más importante, me recuerdo que he estado olvidándome de cuidar de mí misma. He ahí mis deseos de estrangulamiento.

La mejor forma de garantizar ser buenos padres es ser padres felices. Una persona ES feliz. No ESTÁ feliz. Finalmente, me doy cuenta: ¿Cómo puedo pretender que mi hijo se de a sí mismo el permiso de ser feliz, si su mamá o papá no lo es? ¡Imposible! Por eso la importancia de trabajar en nosotras mismas como esa figura principal de imitación para nuestros pequeños.

La felicidad se construye. Nosotras podemos hacerlo. Martha Chávez en mi libro favorito que siempre cito Tu hijo, tu Espejo, nos propone cuatro caminos para lograrlo:

Tomemos la responsabilidad
Nuestra vida y nuestra felicidad son nuestras. De nadie más. Ni mi hijo, ni mi esposo son responsables ni pueden hacerme feliz. ¡No les toca! Debemos de erradicar el vicio de dejar de esperar que alguien externo nos haga felices.

Dejemos de quejarnos
Lo primero debe ser apreciar lo que sí tenemos, en lugar de ponernos a lamentar lo que no. Si no nos gusta lo que tenemos podemos hacer algo para cambiarlo, pero debemos dejar de quejarnos para abrirle la puerta a la felicidad.

Realicemos actos de amor por nosotras
Un tip es aprender a hacer con nosotras mismas lo que hace alguien que nos ama: Decirnos cosas lindas, regalarnos algo que nos guste, estar pendientes de nuestras necesidades, complacernos, animarnos, cuidarnos.

Hagamos cosas que nos gusten
Chávez es bien clara en este punto: “Si pudiéramos ver en un microscopio la estructura de la felicidad, veríamos que está compuesta por muchos momentos plenos”. Cuando hacemos algo que nos gusta despiertan en nosotras sentimientos agradables. Hacer cosas que nos gustan siempre sana, motiva y fortalece… para seguir corriendo.