Señorita Simpatía /

2017.06.05

Por Maria José Godoy de Joachin

Cuando se tiene a un bebé pequeño que amamanta el 90% de las horas, pasar el día viendo Netflix es una gran tentación en estos dorados tiempos. Así que como ejercicio intelectual decidí ocupar mi tiempo de tv en ver cosas que realmente valgan la pena. Así fue como llegue a este documental, que trata sobre cómo nuestras niñas parecieran tener un futuro oscuro si no hacemos algo al respecto. Me horroriza la idea de que mis futuras nueras estén siendo mal representadas por los medios de comunicación que bombardean nuestras vidas. Bertha Foundation creó un documental sobre el impacto negativo de los medios en nuestra cultura y su rol como terroristas del verdadero significado de la feminidad.

Es un hecho innegable que nuestro cerebro, nuestra vida y nuestras emociones están siendo moldeados por los medios. La apertura del documental es una canción de Metric llamada “Help I am Alive” que en español dice una y otra vez: “Tiemblo, van a comerme viva si tropiezo… es duro ser dulce, es difícil ser tierna.” ¿Cuántas manos se levantarían si preguntáramos a las niñas de un salón de clases quiénes se sienten identificadas con esto?

El mundo está tan patas arriba por las malas influencias mediáticas, que incluso como adultas muchas veces nos sentimos así, lo cual se ve reflejado en el hecho que estamos tan deseosas de complacer a una cultura que nos asesina, que según las estadísticas invertimos más en belleza que en educación.

¿Cómo entonces, nuestras hijas y las futuras esposas de nuestros hijos van a crecer para convertirse en mujeres emocionalmente saludables y satisfechas? Siempre ha sido difícil ser adolescente pero más hoy, con los medios inundando todo. En la actualidad los mayores venenos que nos lanza con sus dardos seductores son:

Auto objetivación
No sólo los hombres nos hacen sentir como objetos, hoy por hoy nosotras mismas también. La Asociación Americana de Psicología lo identifica como uno de los mayores problemas a nivel psicológico, dando pie a depresión, trastornos de la alimentación, baja autoestima y un gran número de etcéteras.

Estereotipos de género
Aunque pareciera que se ha avanzado mucho, aún se nos desanima a tener posiciones influyentes en lo empresarial y lo político. Si nos detenemos a observar con atención encontramos una televisión lleva de mujeres en roles débiles, no de mujeres que encuentran sus destinos y son jefes. Para 2005 solamente una de todas las princesas de Disney no soñaba con encontrar el amor romántico.

Hiper sexualización
Vernos constantemente representadas como objetos sexuales afecta en grande a las jóvenes en búsqueda de una identidad e influye en su vida sexual y reproductiva. Más del 20% de las mujeres están teniendo relaciones sexuales antes de los 14 años. Pareciera que las mujeres según la tv sólo tenemos una opción: Ser gatitas sexys o brujas.

Los reality shows nos hacen ver como una enemigas naturales unas con otras, compitiendo por ser la más bonita; mientras que las noticias políticas quieren darnos una imagen de emocionales, incapaces de manejar crisis.

¿¿Por qué?? Todo esto porque los medios de comunicación están casi totalmente en manos de los hombres.

  • Las mujeres poseen solo el 5.8% de las cadenas de radio y televisión.
  • Sólo el 3% de los puestos altos son ocupados por mujeres en la industria de la telecomunicación, entretenimiento y publicidad.
  • El 97% del contenido de los medios de comunicación viene de los hombres
  • Sólo el 7% de los directores y el 10% de los escritores son mujeres
  • Sólo el 16% de los escritores, directores, productores y editores son mujeres
  • Menos del 20% de las historias tratan sobre mujeres.

Si buscamos a lo largo de la historia, la tv tuvo un importante papel en la “ re domesticación” de la mujer después de la Segunda Guerra Mundial, donde habiendo salido a trabajar para ocupar los puestos que hacía falta cubrir por los hombres que estaban en el frente, era difícil que quisieran volver al ámbito domestico; entonces las series televisivas de sumisas amas de casa entraron en su apogeo.

No podemos hacernos de la vista gorda si los medios están impactando y dañando a nuestras niñas. Podemos y debemos cambiar el enfoque hacia una responsabilidad social, desafiar el equilibrio mediático, responsabilizar a las empresas, apoyar a nuestras pares desde cosas tan básicas como obtener un permiso de maternidad más extendido y flexible. Seamos el cambio que deseamos ver en el mundo.

¿Qué puedes hacer tú?

  • Mandar a las niñas el mensaje que lo que importa son sus logros no su look.
  • Dejar a un lado los desprecios hacia la propia imagen o el propio cuerpo, recordemos que es muy probable que haya una personita observando.
  • Parar la crítica y la destructividad entre nosotras mismas como mujeres.
  • Cuestionarte a tí mismas sobre cómo contribuyes al sexismo.
  • Apoyar los medios de comunicación que resaltan a las mujeres.
  • Negarte a comparar revistas, ver programas o escuchar música que denigra a las mujeres
  • Ver películas escritas y dirigidas por mujeres.
  • Escribir tu propias historias, literal y en todos los sentidos.
  • Enseñar a tus hijos e hijas a ver de manera crítica los medios de comunicación y la información que nos dan. Ve con ellos los programas y abre un debate, por ejemplo, formulando preguntas como: “¿No hay mujeres en este programa?” “¿Y si el protagonista fuera una mujer?” “¿Crees que sea necesario que esta mujer vista así mientras salva al mundo?”

EVITEMOS QUE SEA CIERTA ESA FAMOSA FRASE DE:

TODO LO QUE UNA MUJER HACE DEBE SER DOBLEMENTE MEJOR QUE LO QUE UN HOMBRE HACE PARA SER CONSIDERADO LA MITAD DE BUENO.

· María José Godoy de Joachin / Educadora