Seguridad en el agua /

2019.04.10

La seguridad del agua es un tema importante siempre pero especialmente en esta época que estamos más propensos accidentes de este tipo. La curiosidad de los niños los lleva a explorar, escalar y tocar todo, ya que es la forma en que aprenden y es una parte normal de su desarrollo.

Como una forma de prevención, se sugiere que los niños asistan a clases de natación desde muy pequeños. Esto ayuda a familiarizarse con el agua y aprenden a flotar y, finalmente, darse la vuelta y nadar. Todas las casas con piscinas deben deben tener una baranda de seguridad con una puerta que debe ser asegurada y revisada. Suena como una restricción extrema, pero es importante tener estas precauciones en caso que un niño aprenda a abrir la puerta trasera o arrastrar una silla para trepar la ventana.

Es primordial la supervisión constante cuando se esta cerca del agua, ya sea en la playa, piscina o ¡incluso la bañera! ¿Sabías que los niños pueden ahogarse con tan sólo 6cm de agua?

 

Recomendaciones clave de la Asociación Americana de Pediatría:

1. Padres y cuidadores deben estar pendientes de no dejar – ni por un momento – niños pequeños desatendidos o al cuidado de hermanos mayores, cerca de bañeras, piscinas, lagunas o cualquier otro cuerpo de agua.

2. Estar pendientes de otros riesgos como bañeras de bebé, inodoros y otros recipientes contenedores de agua.

3. La supervisión debe ser constante y atenta.

4. Es ideal que las piscinas este separadas del resto de la casa por una puerta o baranda que se cierre sola.

5. Padres y cuidadores debería conocer las prácticas de RCP y mantener a mano un teléfono de emergencia y equipo de rescate necesario.

6. Niños y padres deben aprender a nadar. Habilidades básicas como: entrar al agua, salir a la superficie, darse vuelta, impulsarse al menos 20 metros y salir del agua.

7. Todos los niños y adolescentes deberían utilizar un chaleco salvavidas en embarcaciones. Los adultos también deberían utilizarlos para dar el ejemplo y para facilitar las maniobras en caso de emergencia. Los niños más pequeños siempre deben utilizar chaleco cerca de el agua o cuando nadan.