¿Qué es la literatura infantil? ¿Tiene que ser educativ... /

2016.06.02

 

Lorena Flores Moscoso
volvoretazul@gmail.com

 

La teoría no siempre nos gusta porque nos remite a la época del colegio, de la universidad en la que permanecíamos atentos a lo que el maestro decía mientras nosotros queríamos experimentar, entrar directamente a la práctica. Sin embargo creo que la teoría nos permite entender mejor las cosas y además mediar de forma más eficaz lo que sabemos con nuestros hijos. Al final uno de los papeles que nos toca jugar es el de ser maestras. Por eso decidí hacer un recorrido histórico sobre la literatura infantil que nos permita apreciarla y entenderla mejor.

La literatura infantil nace enfocada hacia un sujeto y con un objetivo: los niños. Abarca tanto su contexto diario así como en el mundo de su imaginación y las emociones características de esa etapa bella que es la infancia. Este mundo infantil está habitado por los propios niños, objetos animados, plantas, incluso abstracciones gramaticales y matemáticas; juguetes, muñecas y marionetas; animales reales, seres grotescos,el agua, el aire, el fuego y el espacio; criaturas sobrenaturales y fantasía; mitos, leyendas; adultos eso sí visto desde esos ojos e niño no importa si es un conquistador, sus propios padres o el policía de la esquina. Este mundo es infinito y visto desde una óptica particular.

Lo curioso es que por más de dos milenios, los escritores no detectaran este inmenso mundo y lo hicieran visible. Eran pocos escritores los que se percataban de ese público complejo y abierto a la experiencia literaria. No fue sino hasta la Revolución Industrial que se empezó a notar a este público pero la literatura infantil permanecía en un estado recesivo ya que de alguna forma porque este lector potencial no era visto como lo que era, un niño.

En sociedades preliterarias y sin escritura el niño era conceptualizado a la luz de su relación social, económica y religiosa dentro de la tribu o clan. Es decir como un preadulto que llegaría a jugar algún tipo de rol dentro de la comunidad. En el Antiguo Testamento el lugar del niño en la sociedad es ser réplica de su padre y era moldeado por su relación con Dios. En la antigua Grecia y Roma, el niño, vestido con el traje adulto sigue siendo concebido como un adulto en miniatura. Su importancia no radica en sí mismo sino en su potencial cuando sea mayor. En el caso del niño era ciudadano-guerrero en el caso de la niña era un semillero de futuros ciudadanos-guerreros. De ahí que la literatura clásica, o se invisibilidad al niño o se malinterpreta.

Durante la Edad Media y hasta bien entrado el Renacimiento la literatura sigue desconociendo al niño. No destacaban dentro del seno familiar sino que se mezclaban con los adultos, incluso Montainge dice “no tienen ni un cuerpo ni una actividad mental reconocible”. Fue hasta el siglo XVII que, Comenius, publicó el primer libro de enseñanza para niños con ilustraciones bajo el precepto que los niños debe ser de un orden especial porque los niños no son adultos a escala reducida. Su propuesta tuvo que esperar casi un siglo para ser tomada en serio.

La figura del niño como tal adquirió una concepción sólida hasta el siglo XVIII y la aparición de la literatura creada para ellos está ligada a las fuerzas históricas de la ilustración, en las que ocurren grandes cambios de pensamiento, el ascenso de la clase media; el inicio de la emancipación de la mujer y el surgimiento de Romanticismo. Se crean géneros, que apelan a los jóvenes (cuentos populares y los cuentos de hadas, mitos, baladas). Sin embargo, fue gracias a genios como: William Blake, Lewis Carroll, , Louisa May Alcott, Mark Twain, Hans Christian Andersen que el niño al fin es considerado como un público lector. Ya que era visto como un ser independiente, también podría preverse una literatura que le es propia.

Incluso después de esto algunas veces persiste la idea de verlo como un adulto diminuto o estereotipado: el niño bueno, el niño educado, el niño travieso, el niño desobediente que sufre un castigo, el niño al aire libre y varonil, la niña perfecta, la niña dulce… entre otros. La razón de estos estereotipos era necesaria pero también era necesario dejarlas atrás y que la aparición de los niños como personajes y sus historias fueran más orgánicas e integrales.

Los niños son seres humanos integrales no podemos uniformarlos y etiquetarlos para que quepan en un personaje La literatura tardó en entenderlo y la literatura infantil fue la que por fin dio la palabra a todos los tonos de voces que habitan en la infancia. Tomando en cuenta que la literatura infantil tiene un porqué y un sujeto a la cuál va dirigida y que esté tardó en cuajar ya que está concebida en un mundo adulto por un adulto en la siguiente parte de este artículo exploraremos si la literatura debe ser lúdica, didáctica o ambas. ¿Qué opinan?

En la literatura infantil y sobre todo en los papás hay una cierta tensión entre lo creativo y lo didáctico hay un cierto “pulso” entre la lectura de aula y la lectura de imaginación. La literatura en sí desde mi perspectiva es lúdica principalmente no tiene un sentido utilitario sino estético y creativo. Las enseñanzas, moralejas, etc. no son un requisito. El requisito es que sea verosímil y que el niño pueda explorar, recrear, cuestionar y revisitar cuantas veces desee el texto y se emocione una y otra vez o encuentre nuevas aristas de una misma historia. La literatura infantil diseñada para el entretenimiento en lugar de auto-mejora. Los libros no siempre nos tiene que dejar una enseñanza nos pueden dejar un sentimiento de gozo, un deseo de explorar más, una necesidad de revisitarlo.
Pensemos si el libro le ofrece a nuestros hijos una situación emotiva que le ayude a desarrollar su afectividad, si le permite enriquecer su intelecto, desarrollar su imaginación, darle un espacio lúdico de expresión, fomentar el placer estético, permitirle vivenciar diferentes papeles, entenderse como niño, etc. El valor de la literatura infantil va más allá de un propósito educativo.
*La base teórica está parafraseada de varios textos de literatura entre ellos Morfología del cuento de Vladimir Propp, la historia del mito de Levi-Strauss y la Enciclopedia Británica.


El soldadito de plomo
¿Quién recuerda este clásico?
Escrita por Hans Christian Andersen

Hace muchos años un juguetero fabricó un ejército de soldaditos de plomo, pero para el último no le alcanzó y lo dejó sin una pierna. Los expuso en la vitrina de la tienda y un papá los compró para su hijo. Cuando el niño abrió la caja le llamó la atención el soldadito que tan sólo tenía una pierna y le hizo un pequeño castillo de cartón y puso a su lado una bailarina de papel. Por la noche otros juguetes sienten recelo de la relación entre el soldadito y la bailarina. Esto desata que el soldadito pase por una serie de aventuras desafortunadas pero su empeño lo hace salir avante. Finalmente el soldadito y la bailarina estarán juntos pero para algunos no será un final feliz.Con fuerza de voluntad y la fortaleza podemos conseguir lo que nos proponemos.