¿Puedo volverme intolerante a la lactosa? /

2017.11.15

En teoría, una persona puede volverse intolerante a la lactosa en cualquier momento. Es cierto que mucha gente muestra intolerancias a edad temprana, pero esto también puede suceder en la adolescencia o incluso en la edad adulta. La intolerancia es una deficiencia enzimática en la pared gastrointestinal.

¿Sabías que entre el 60% al 80% de la población en Centroamérica son intolerantes a la lactosa? El ser humano es el único mamífero que consume leche en la edad adulta y se piensa que esta última razón puede dar luces acerca de porqué aproximadamente el 60% de la población mundial sufre de intolerancias a la leche.

Es importante destacar, que la leche se consume por la nutrición que aporta. La leche y sus derivados como quesos y yogurt aportan proteínas, calcio, vitamina D, fósforo, magnesio y potasio entre otros.

La intolerancia a la leche y sus derivados es una condición médica en la cual el cuerpo tiene la dificultad de digerir la lactosa. Las personas que padecen esta deficiencia enzimática, al beber leche o comer productos lácteos, pueden presentar síntomas de diarrea, hinchazón y dolor abdominal. Algunas personas nacen con una tendencia a desarrollar intolerancia a la lactosa, otros la adquieren como consecuencia de una enfermedad o lesión intestinal.

¿QUÉ ES LA LACTOSA? CON O

La lactosa es un azúcar que se encuentra en la leche. No puede absorberse por el cuerpo a menos que se transforme en azúcares más simples llamados glucosa y galactosa. Este cambio ocurre cuando la lactosa pasa a través del estómago hacia la parte superior del intestino delgado y entra en contacto con una enzima llamada lactasa.

La intolerancia a la lactosa no es una alergia. Los síntomas son causados por la lactosa no digerida en el intestino delgado.

¿QUÉ ES LA LACTASA? CON A

La lactasa es una enzima producida por el intestino delgado que desdobla la lactosa en sus dos componentes básicos (glucosa y galactosa) para que estos puedan ser absorbidos por nuestro organismo. Si los niveles de lactasa son bajos o esta no realiza bien su labor, se manifiestan los síntomas de intolerancia a la lactosa.

Afortunadamente, hoy en día existen enzimas que pueden compensar la carencia de lactasa, evitando sus efectos secundarios. Tomarlos como suplemento ayuda a digerir la lactosa y previene el dolor, la diarrea, nauseas, hinchazón abdominal y gases. Productos como Lactodigestomen contribuyen a mejorar la digestión de la leche y sus derivados, ayudando a disfrutar nuevamente de los lácteos. Lo práctico de este producto es que se pueden tomar dos cápsulas justo antes de ingerir alimentos con lactosa, como un helado, un postre, café con leche o yogurt.

Es muy importante consultar con un médico si los síntomas persisten.

Este artículo aplica solamente para INTOLERANCIAS, para averiguar sobre alergias a la leche, haz clic aquí