Protección solar en niños /

2017.04.03

Por Dr. Edder Higueros

El sol es fundamental para la vida y tiene efectos positivos sobre el organismo pero por otra parte, los rayos ultravioleta del sol, especialmente los rayos ultravioleta A y B (UVA y UVB, respectivamente) tienen también sus efectos negativos. La radiación solar tiene efectos más pronunciados en la piel de los niños en comparación con los adultos debido a que la epidermis (ultima capa que recubre la piel) es más delgada haciendo que los rayos ultravioleta penetren y desarrollen con mayor facilidad quemaduras solares y tengan mayor perdida de agua a través de la piel.

En el verano incrementa nuestra exposición al sol y la necesidad que los niños y sus padres deban reciban una educación adecuada sobre fotoprotección = Protegernos del sol y sus rayos.

Debemos modificar las conductas relacionadas a la exposición solar. La utilización de protectores solares, y métodos de barrera como: la ropa, sombreros de ala ancha y gafas de sol; representan la mejor y menos costosa estrategia de fotoprotección. Es importante  no hacer esto solamente durante el verano, si no todo el tiempo. Especialmente en un país cálido como Guatemala.

 

¿Qué son los fotoprotectores?

Son sustancias que se aplican sobre la piel para protegerla de los efectos nocivos de la radiación ultravioleta. Los fotoprotectores permiten exponerse al sol más tiempo sin sufrir quemaduras.

Existen dos clases de filtros solares:

  • Físicos: reflejan la radiación dispersándola. Son menos cosméticos que los químicos. Son los más recomendados en niños.
  • Químicos: absorben la energía de la radiación ultravioleta, transformándola en energía no perjudicial.

 

¿Cómo se realiza?

Para los bebés menores de 6 meses, la recomendación es mantenerlos fuera de la luz solar directa como la medida de fotoprotección más adecuada, en la práctica si la exposición a la luz solar es inevitable, se puede aplicar una pequeña cantidad de protector solar en las áreas expuestas, como mejillas y dorso de las manos.

Para niños de 6 meses o mayores, el fotoprotector solar recomendado debe de ser resistente al agua, tener cobertura de rayos ultravioleta de amplio espectro (tanto para UVA como para UVB) y buena fotosensibilidad. La protección solar debe aplicarse en cantidades adecuadas cubriendo todas las superficies expuestas de la piel, prestando especial atención a áreas tales como las orejas, el cuello y la parte posterior de las manos.

El fotoprotector solar debe de aplicarse 15-30 minutos antes de exponernos al sol y volver a aplicar cada 2 horas y después de nadar, sudar o secarse con toalla.

 

Precauciones

  • Debe fomentarse el uso de camisetas, sombreros y gafas de sol durante el verano.
  • Limitar la exposición solar entre las 10:00 am y 4:00 pm.
  • Buscar las zonas con sombra.
  • Utilizar fotoprotectores con factor de protector solar (SPF) de 30 0 superior.
  • Es importante tener en cuenta que el uso de filtros solares está destinado a minimizar los daños inducidos por los rayos ultravioleta a la piel; no debe considerarse como un medio para aumentar la duración de la exposición solar.
  • La protección solar debe incorporarse a la rutina diaria de los niños de la misma manera que los adultos.

· Edder J. Higueros / Dermatología Pediátrica