¿Por qué se nos agota la paciencia? /

2018.05.22

Por Becky Mansfield, traducido del original publicado en kidsactivities.com

¿Se lo han preguntado alguna vez? Todos los días nos proponemos ser más pacientes con nuestros hijos ¿o no? ¿Entonces por qué perdemos la calma? Con cada discusión, cada lágrima, cada queja, la paciencia va bajando y el enojo y la frustración incrementan. Por alguna razón nos encontramos cada día al borde de los gritos.

 

Y nos lo recordamos a cada momento, pareciera fácil. Respirar profundo y relajarse. La maternidad (y a paternidad) son trabajo duro y muchas veces nos volcamos de tal manera en nuestro rol, que olvidamos cuidar de nosotras. A menudo, esos momentos en que sentimos que “lo vamos a perder” son señales de alerta. Nuestro cuerpo nos invita a ir más despacio y a relajarnos. ¿He tomado tiempo para mí últimamente? La mayoría de veces la respuesta a esta pregunta es no. Cuando no tomamos tiempo para nosotras, es como que anduviéramos con tanque vacío. Es imposible darle a los demás cuando ya no tengo nada más que dar.

 

¿Cómo evitar estas “señales de alerta”? Cuidándonos. Es difícil. Nos perdemos en la mentira de que es egoísta hacer cosas para nosotras, pero es crucial que todos, mamás y papás, lo practiquemos.

 

Pensemos un momento, ¿será mejor tomar algo de tiempo para nosotras y luego sentirnos emocionadas por estar con nuestra familia? o ¿No tomarnos el tiempo y vivir frustradas y con resentimiento? BÁSICO. Piensa que te llena… Leer, montar bici, café con amigas, el gimnasio, etc. Haz una lista. Habla con tu pareja, si estás casada, trabajen en equipo, que él también haga su lista y platiquen sobre como tomar tiempo cada uno para hacer estas cosas. Planifiquese y cumplase. 😉

 

Sólo así podemos dejar de ser mamás enojadas y sentirnos plenas. No resulta complicado dejar de perder el temperamento cuando trabajamos en nosotras, cuidémonos primero nosotras y luego cuidemos a los demás.