Papás en un mundo de mamás /

2018.02.13

“Los papás al trabajo y las mamás a la casa”, fue una frase con la que nuestros padres crecieron hace 50 años. Y es que en el pasado, la sociedad valoraba bastante estos dos roles tan marcados dentro del hogar y sus diferencias representaban lo que parecía ser una familia ideal o por lo menos funcional. ¿Y los hijos? Pues con la mamá que se quedaba en casa para cuidarlos.

 

Pueda ser que, debido a esta “herencia” de nuestros padres, abuelos y quien sabe cuántas generaciones más, la sociedad le ha ido brindando un lugar privilegiado a la madre como pilar esencial en la formación y educación de los hijos, título que merecen sin lugar a dudas. Ellas se han convertido en las encargadas “y responsables” de aprender, leer, investigar, preguntar y hasta resolver las 10,443 dudas de cómo educar a los hijos. ¿Y el papá? <Todos al unísono dicen: En el trabajo>. Esta respuesta tan frecuente, a menudo nos deja fuera de toda conversación que gire en torno a temas importantes como la educación de los hijos. Al papá se le ha visto desde siempre como el líder, la cabeza del hogar, el proveedor, “el que lleva el dinero a la casa” etc., términos que se han utilizado por generaciones para intentar de alguna forma hacernos encajar en una sociedad comercialmente diseñada para “mamás”.

El papel que juega el papá en la formación y el desarrollo de los hijos es tan importante como el de la mamá; sin embargo, la misma sociedad machista en la que vivimos, nos ha hecho creer que no somos capaces siquiera de saber cómo preparar una pacha, cambiar un pañal o hacer una tarea, que esas son cosas de mamás, y nos las hemos creído. Lo cierto también es que el tiempo se ha ido encargando de abrirnos el espacio para poder reincorporarnos poco a poco a la vida de nuestros hijos y tenemos que aprovecharlo. En la actualidad, cada vez son más los papás que se ven asistiendo a las actividades del colegio, a las clases extracurriculares, paseando y disfrutando juntos en el parque, “cangureando”, dando la pacha e incluso, por qué no decirlo, cambiando pañales; lejos de ser actividades exclusivas para mamás, se están volviendo cada vez más frecuentes para los papás también. Y es que no se trata de “ayudar” a la mamá con los niños, se trata de compartir con ella la responsabilidad que ambos adquirieron al convertirse en padres, es darnos cuenta que la huella que estamos dejando como padres les va marcar sus vidas para siempre y la nuestra también. Sí, siempre existirán otras responsabilidades como el trabajo pero como dicen por ahí: la familia es más importante.

 

Tengo un hijo que se llama Luca de 1 año y medio y cada vez que se ríe, no me olvido de reír con él, cada vez que saca la lengua, no me olvido de sacarla también, cada vez que le duele algo, no me olvido de quejarme con él; porque de eso se trata ser papá, de no olvidarse nunca de serlo.

 

INSTAGRAM: @elpapadeluca

 

Beto también es el creador de esta marca de juguetes que nos encanta Cubocú