¡Oh, Santa Rutina! /

2015.09.09

María José Godoy de Joachin
mjgg.joachin@gmail.com

 

SI pudiera hacer mi propia versión del Padre Nuestro seguramente le agregaría, entre “no nos dejes caer en tentación” y “más líbranos del mal” una oración que dijera “ni nos permitas romper nuestra rutina”. Las mamás de los toddlers valoramos como el más sagrado de los mandamientos esta tan sencilla palabra: Rutina.

Yo siempre he amado las rutinas, pero desde que soy madre las valoro aún más. Las rutinas proveen un sentido de seguridad tanto para el niño como para sus padres. Sirven para darle ritmo a nuestro día. Sin embargo es importante que la rutina sea algo que utilizamos, no algo que nos castra.

Como parte de mi entrenamiento en Disciplina Positiva con el método de Jane Nelsen, una de mis tareas este mes fue elaborar un plan de rutinas CON mi hijo. Con Juan Diego consensuamos, fue una especie de manualidad que nos divirtió y tenemos ahora una decoración personalizada para su cuarto de juegos (el escogió colocarla ahí) jajaja.

Más allá de lo lúdico, Jane Nelsen postula que involucrar a los niños en la creación de sus rutinas incrementa el sentido de pertenencia y significancia, además de que evita cualquier lucha de poder otorgándoles más injerencia en sus vidas, incentivando su buena voluntad y apreciando cualquier ayuda por parte de ellos.

Acá les dejo una foto de nuestro “Rutinero” como cariñosamente le llamamos. Y les animo a que intenten elaborar uno propio con sus chic@s.

Para el nuestro los materiales que utilizamos fueron:

  • Fotografías ( los niños disfrutan mucho esta fase inicial de posar para la cámara)
  • Rectángulos de fomi, calcomanías también de fomi (que por cierto encontré súper baratas y de miles de temas en las tiendas Dollar City)
  • Lanas de colores.
  • Ni siquiera utilizamos goma (que generalmente termina en desastre) con las mismas calcomanías pegamos las fotografías.
  • También puede hacerse con papeles de colores y con dibujos propios elaborados por los niños.

En cuanto a procedimiento lo Primero es escribir la rutina que van a graficar, puede ser la rutina de todo el día o la rutina de la noche paso a paso si les cuesta mucho la hora de ir a dormir, o incluso la rutina de la mañana si la levantada y preparada para el colegio es un martirio. Segundo, escogen los momentos más importantes o los episodios clave, para evitar que de una vez salga kilométrico el asunto. Tercero, tomar e imprimir las fotografías. Cuarto, pegarlas y decorarlas.

Quinto, unir todos los eventos de alguna manera resistente (las lustrinas que fueron mi primera opción fueron una mala idea, se rompieron al primer jalón de mi toddler). Y Sexto y último paso, preguntarles dónde lo quiere colocar.

¡Diviértanse! A nosotros nos encantó esta actividad.