Obstrucción de la vía lagrimal /

2015.07.14

oftpediatra

Dra. Ana Lucía Asturias
asturiaslucia@gmail.com

 

¡Había olvidado por completo este tema tan importante y tan común hasta que gracias a sugerencia de Cosas de Wiros lo hice! Este tema es tan importante que es uno de los principales motivos de consulta en la clínica y en el grupo. Y como es un problema tan común, si una mamá tiene una duda al respecto muchas somos expertas porque lo quizas nos sucedió con alguno de nuestros chiquitos y sugerimos lo que nos funcionó. Por fortuna en casi todos los casos termina funcionando lo que hayamos hecho por la misma naturaleza de esta condición.

Muchos niños nacen con el sistema del drenaje de la lágrima insuficientemente desarrollado, y puede ocasionar lagrimeo excesivo y con frecuencia infecciones secundarias.

La obstrucción de la vía lagrimal es un problema bastante frecuente en los lactantes; aproximadamente uno de cada tres bebés nacen con este trastorno. La buena noticia es que de estos, más del 90% de los casos se resuelven antes del primer año de vida sin tratamiento alguno; y más de la mitad de estos resuelve antes de los 4 meses de edad. Sin embargo en cuanto antes esta obstrucción sea diagnosticada, existen menos probabilidades de que los pacientes desarrollen infecciones y ameriten algún tratamiento quirúrgico.

¿Cómo funciona el drenaje de la lágrima?

Para poder explicar en que se basa el tratamiento es importante entender que es lo que sucede, por lo que lo explico a continuación a partir de esta imagen:

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Si vemos detenidamente nuestros ojos notaremos unos pequeños agujeros en la parte interna de los parpados, los puntos lagrimales, estos drenan la lagrima producida por la glandula lagrimal hacia el conducto lagrimal que desemboca en la nariz por detrás del cornete medio. Generalmente los bebés que nacen con una obstrucción de la vía lagrimal se da por una membrana que se encuentra en el conducto lagrimal, llamado valvula de Hasner, que obstruye el drenaje de esta hacia la nariz. (Es este mismo drenaje normal de la lagrima el responsable de que presentemos secreción nasal cuando lloramos, ya que al producirse un exceso de lágrimas, no le da tiempo a la nariz de drenarla).

¿Cómo saber si mi hijo tiene una obstrucción del conducto lagrimal?

Usualmente los síntomas se presentan entre el nacimiento y los primeros tres meses de vida. Estos varían desde sólo lagrimeo, incluso en ausencia de llanto, aumento de la producción de cheles, sobre todo al despertar e infecciones a repetición. Un oftalmólogo es capaz de  realizar ciertas pruebas en el consultorio para confirmar el diagnóstico, sin embargo, es importante tener en cuenta otros diagnósticos diferenciales que causen lagrimeo en la niñez, como el glaucoma congénito.
De igual manera es importante diferenciar entre una infección o sólo producción de cheles por la presencia de la lágrima estancada. En cuanto a esto último, regularmente la producción de cheles es ocasional, después de dormir y no se asocia a ojo rojo. Si su hijo lagrimea excesivamente pero no presenta ningún signo de infección, consulte a su pediatra o a un oftalmólogo pediátrico. El tratamiento precoz de un conducto obstruido puede ayudar a evitar la cirugía. Si su hijo presenta signos de infección (como enrojecimiento, pus o hinchazón), llame al pediatra inmediatamente, pues la infección podría extenderse a otras partes de la cara y, en caso de no tratarse, la obstrucción podría provocar un absceso.

¿En que consiste el tratamiento?

Usualmente este consiste en un adecuado masaje de la vía lagrimal que podemos realizar en casa cerca de 3 o 4 veces al día. Se realiza con las manos bien limpias, aplicando presión firme con un dedo o un hisopo hacia adentro y abajo por varias veces repetidas. Yo recomiendo realizarlo contando hasta diez. Observa este video sobre cómo realizar el masaje de la vía lagrimal.

Si llegara a desarrollar una infección como consecuencia de la obstrucción, le recetarán gotas antibióticas para tratar la infección. Debemos tener claro que esto no eliminará la obstrucción y que debe continuar con el masaje y limitar el uso del antibiótico solo por el tiempo sugerido.
Si su hijo se encuentra ya cerca de su primer cumpleaños y el problema persiste, seguramente ameritará tratamiento mediante un sondeo de la vía lagrimal bajo anestesia general. Este procedimiento tiene una eficacia de entre el 85% y el 95% en niños de un año de edad o menos; la eficacia desciende con la edad del niño.