No me interrumpas por favor, estoy concentrado /

2016.02.23

Ximena Gálvez Close
xgcmontessori@gmail.com

 

Seguramente han visto a sus hijos profundamente concentrados en alguna actividad, donde ni siquiera al decirles varias veces su nombre las voltean a ver, y cuando ustedes los levantan o les remueven el objeto que tan intrigados los tenían, lo primero que hacen es hacer un puchero e incluso ponerse a llorar.

Los bebés sin que nosotros sepamos tienen muy claras sus metas, éstas pueden ser: lograr agarrar un objeto, contemplarlo o explorarlo o usar su cuerpo para recorrer la distancia necesaria para alcanzar algo.

El Método Montessori fomenta la preparación de un ambiente que permita la concentración e invita a los adultos a estar pendientes de estos momentos. Cuando los bebés y los niños están absorbidos por una actividad que les interesa, van a ser repetitivos en sus movimientos y acciones. Cuando sin motivo alguno el bebé repite la misma acción una y otra vez, debemos esperar hasta que se detenga, pues solo ellos saben cuando se sienten satisfechos. Obviamente, si por algún motivo deben interrumpir, háganlo con respeto.

Queremos formar niños que sientan satisfacción al empezar algo sabiendo con certeza que lo van a terminar. Si de pequeños las interrupciones son constantes el mensaje que se va grabando de manera inconsciente es: “Por qué empezar algo, si no lo voy a lograr terminar”. La persistencia y constancia son esenciales en la formación humana, nuestra tarea como adultos es proveer a los niños materiales que permitan la concentración y el espacio de tiempo necesario para que logren satisfacer sus necesidades internas.

Cómo preparar un ambiente que fomente la concentración:

  • Estar atentos a los intereses de sus hijas e hijos
  • Permitir la repetición hasta que se detengan por sí solos
  • Organizar actividades de Vida Práctica