Niños melindrosos /

2016.04.28

ISABELORELLANA

Isabel Orellana de Chang
isabel@imbacktobasics.com

 

Frecuentemente asesoro familias que quieren hacer cambios alimenticios pero que luchan con niños melindrosos. La buena noticia es que hay opciones para remediar la situación.

Tenemos entre 1000 y 1500 especies de bacterias, virus y hongos en nuestro cuerpo. Ellos trabajan a nuestro favor y cuando todo está balanceado el cuerpo está protegido de ataques exteriores por parte de bacterias, virus y hongos. Pero cuando creamos un desbalance a través de la alimentación, medicamentos y otros factores los organismos oportunistas, como la candida, expanden su población y crean problemas en nuestra salud. Y no sólo problemas de salud cómo las infecciones urinarias, candidiasis en el área vaginal, pie de atleta, infecciones en los oídos, infecciones de los sinus, sino que afectan el deseo de qué comer.

Cada vez podemos observar más niños con un trastorno alimenticio donde hay mucho deseo de alimentarse de los famosos blancos, como el pan, pasta y la leche. Ya hay evidencia científica que hay una conexión directa entre cerebro e intestino, en ambas vías. Eso significa que los microorganismos en el intestino pueden dictar sus preferencias alimenticias y así crear ciertos deseos alimenticios en su huésped, el niño. Especialmente la candida se alimenta de azúcares, como los que encontramos en la dieta de la mayoría de los niños. Y no estamos hablando únicamente del azúcar blanco refinado sino también de los azúcares que encontramos en los granos como el trigo, arroz y el maíz.

Entonces, ¿qué podemos hacer para que nuestro hijo acepte un espectro más amplio de alimentos para obtener el máximo valor nutricional? A veces escucho comentarios cómo: “Estamos cansados de las peleas y no sabemos qué hacer. No lo podemos forzar.”

Tips para mejorar la situación:

  • Iniciar un tratamiento con probióticos para mejorar el balance de la flora intestinal por un mes. Recomiendo productos cómo la Enterogermina y el Perenterol que encuentran en cualquier farmacia.
  • Consumir productos cómo la kombucha; el yogur artesanal como el del Mercadito de Lola; el kéfir y otros fermentados como el chucrut. Todos se pueden administrar en dosis de cucharita cómo si fuera medicina si no son aceptados por el niño.
  • Administrar diario aceite de coco extra virgen en una cucharita cómo si fuera medicina.
  • Si el niño acepta el aguacate, aumenta su uso en tu casa. Es una fruta económica en Guatemala y si fuera posible su amplio valor nutricional debería de aprovecharse diariamente.
  • Aumenta el uso de grasas saludables cómo el aceite de oliva extra virgen y las semillas cómo la macadamia.
  • Ofrece nuevos alimentos para probar. No les tiene que gustar a la primera; no lo tienen que comer todo pero deben probar.
  • Cuando tu hijo ya acepte más alimentos reduce el consumo de carbohidratos. No planifiques comidas alrededor de pasta, pan o arroz. Está bien usar el arroz pero en cantidades que no cubra el área principal de tu plato. La dieta alta en carbohidratos aumenta el riesgo del desarrollo de enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson a largo plazo según estudios científicos.

Si desean apoyo con gusto los puedo asesorar. Me pueden contatar al 4538 1333 y pueden seguir mi blog en www.imbacktobasics.com