Nancy Chang, una mamá metódica /

2017.05.24

 

El sueño del recién nacido

El nacimiento de mi primer hija llegó a devolverme la ilusión pues yo había perdido mi primer embarazo y tenía miedo y desconfianza de que fuera a suceder de nuevo, por eso nunca me quejé del sueño que perdí por estar en vela durante esa etapa, desde la lactancia, sus cuidados o incluso el cambio de rutina y horario; todo fue una ilusión pues esta vez sí lo estaba viviendo. Desvelarme nunca fue un problema para mí, incluso y Chepe -mi esposo- me ofrecía despertarse pero nunca me molestó o cansó hacerlo yo.

Mis hijas fueron niñas con un patrón de sueño bien definido (por lo mismo que soy muy metódica y disciplinada), desde los 4 meses durmieron en su propio cuarto y en su cuna, lo que me funcionó perfecto para que cada quién tenga a la fecha su propio espacio. Siempre apliqué rutinas, para no guiarnos tanto por horarios sino por el proceso de dormir, el cual a la fecha continuamos.

 

La disciplina

Justo la disciplina es mi “talón de Aquiles”, mi mayor prueba de serenidad y paciencia… Hay días muy duros, y cuando estoy de “mecha corta” soy más intolerante y por lo tanto la disciplina es un poco más drástica que en días que estoy más tranquila.

Influye mi estado de ánimo en arreglar las cosas, por algo dicen que empieza por uno, pero a la fecha las técnicas que más me funcionan cuando estoy en paz y tolerante es ayudarles teniendo alguna plática (aunque Chepe es mejor que yo en eso), o hacemos técnicas de autorregulación con respiración profunda, pero los días que no estoy en paz y exploto también, prefiero darles su espacio para que se calmen ellas mismas y así cuando lo logren pueden incorporarse de nuevo, y si me siento muy molesta con la conducta y ya están advertidas, las privo de algún privilegio que podrán tener cuando cambien de actitud. Y en último caso, pido ayuda a mi esposo y nos hacemos relevo. SOS, a la fecha este tema me cuesta miles.

 

Tiempo para mí

Primero que nada, tengo un esposo que me apoya 100% en este tema, desde muchos años atrás ambos entendimos que como seres humanos necesitamos también nuestro espacio individual y hacer nuestras cosas que nos recargan las pilas.

Por lo mismo que soy muy disciplinada y metódica, dentro de mi rutina y la forma que planifico mi vida incluyo tiempo para mí misma, no quiero sonar egoísta pero hasta mis hijas ya saben que ese tiempo existe y es necesario en momentos que no puedo hacer alguna que otra cosa con ellas, aunque la mayoría de veces que hago el tiempo, es en horarios donde no afecte mi atención hacia ellas. Soy fiel creyente que el tiempo se hace y por eso siempre lo busco.

 

El consejo que más te ha servido

El cliché pero que me pega a la fecha con la nostalgia:

“Gozátelas y cargalas todo lo que podás porque crecen muy rápido”

Así es, se te va volando el tiempo y cuando sentís y ves aquella foto, ya no son bebés, ya no son toddlers, ya no serán niñas y ya no podes cargarlas más… soy re chipe con eso.