Nace una mamá, no muere una profesional /

2019.03.20
Netflix – Working Moms

Por Flavia Salvietti

Hace un tiempo atrás era difícil imaginar que la maternidad y el trabajo pudieran llevarse bien (congeniar). Usualmente, cuando llegaba el momento de tener hijos, algunas mujeres optaban por una u otra cosa, parecía que no se podía ser madre y a la vez tener un empleo.  Pero hoy en día, es cada vez más común ver que las mujeres podemos combinar ambas actividades.

En mi caso, cuando supe que estaba embarazada tuve muy claro junto a mi esposo que mi prioridad sería mi hija y que renunciaría a mi trabajo para cuidarla tiempo completo. Imagino que este pensamiento lo tuve según mis creencias tradicionales y de cómo me criaron a mí.  Considerábamos que era lo más apropiado para nuestra familia. Sin embargo, el principal reto fue para mí, yo debía afrontar que mi vida cambiaría y replantear mi futuro.

En un inicio, tenía claro que, aunque me encantaba trabajar, no tenía duda que lo dejaría “un tiempo” y lo retomaría a futuro. Sin embargo, al tener a mi hija Valeria en brazos, todas esas ideas se vinieron abajo, aún “un tiempo” me pareció algo imposible. Supe que quería pasar las 24 horas del día con ella. Al principio uno no se da cuenta de lo que puede significar tener un bebé hasta que lo tienes. Entiendo, sin embargo, que es una experiencia totalmente distinta para cada mujer de acuerdo a su estilo, momento de vida y hasta personalidad. 

Trabajo y maternidad sí pueden conciliarse

Tuve la suerte de que a medida que pasaba el tiempo, surgió la oportunidad de retomar mi vida profesional como consultora independiente. Soy de la idea que hay que aprovechar las oportunidades cuando éstas tocan a tu puerta; así que, sin pensarlo mucho, acepté el reto.

Ser madre que cuida a su hija 24/7 y continuar una carrera laboral no siempre es fácil pero el trabajar ha significado para mí una meta de desarrollo personal, la cual va más allá de un tema económico, pues me ayuda a reconocerme como una mujer productiva y me permite ser aún más propositiva en las actividades con mi pareja y familia.

Ser “multitareas” es una clave importante

El ser mamá representa que los cambios son inevitables y te obligan a adaptarte a nuevas situaciones continuamente. Sin embargo, desde el primer momento me di cuenta de que siendo mamá tenía mucha energía escondida, que ni siquiera yo conocía y que yo era capaz de hacer “multitareas” con tal de compartir tiempo con mi hija.  En mi caso cuando cocino, puedo hablar con mis clientes al mismo tiempo, ordenó mi casa, juego con mi hija o incluso cuando manejo, voy pensado en las actividades laborales que tengo pendientes y las priorizo. La mayor parte del tiempo, me las ingenio para que mi hija me acompañe a mis reuniones y recorridos diarios, tenemos aventuras distintas cada día de trabajo y a la vez de aprendizaje para ella. Supervisamos incluso construcciones donde para ella es un juego el colocarse su casco de seguridad y verse como su mamá.

Tips para ser todo terreno

Hoy en día, puedo validar que, si se puede conciliar trabajo con ser mamá, aunque para mí el dilema principal consistió en cómo administrar los tiempos, la redistribución de actividades domésticas, cuidar mi matrimonio y a mi hija. Se realizan algunos sacrificios como redactar reportes o informes cuando todos se han dormido y aprovechar al máximo el tiempo libre que se tenga, pero siempre hay una forma de llevarlo a cabo. Por eso quiero compartir con otras mujeres algunos tips que me ayudaron a encontrar el equilibrio ideal para lograr ser mamá, consultora y todo terreno:

  • Ser flexible y olvidarse de ser perfeccionista:  No se pueden tener dos glorias juntas así que habrá ocasiones donde lo que uno planea no sale a la perfección. Lo importante es ser flexible a los cambios, horarios y situaciones, ser adaptable es la clave del éxito.
  • Organizar rutinas: Nos ayudó muchísimo establecer horarios y rutinas, participar activamente junto a mi esposo (la cena en familia y el baño antes de irse a dormir, siempre tratando de hacerlo de la misma manera). Esto bajaba la ansiedad de todos y nos ayudaba a organizar el tiempo para que sea posible hacerlo con calma y disfrutar el día a día, todos juntos.
  • Ser honesta y comunicativa:  Mis clientes saben que tengo una hija y ella es mi prioridad; también saben que cumplo con excelencia mis responsabilidades,  pero que muchas veces necesito organizarme en caso de reuniones y similares.
  • Ser un ejemplo:  Hoy en día, me siento convencida que el que mi hija me acompañe y me vea trabajar, le generará una visión positiva de igualdad e inclusión.
  • Usar la tecnología: La tecnología juega un papel importante de apoyo para las mamás emprendedoras ya que existen tantas herramientas que permiten realizar trabajo, revisar documentos o tener reuniones de una forma remota y al mismo tiempo atender a nuestros hijos. Es clave aprovechar este recurso en su máxima expresión.

Finalmente, mi experiencia me demuestra que, si se puede combinar ambos roles, con paciencia, constancia y algunos sacrificios. Sin embargo, respeto que cada mamá es diferente y por ende, un consejo que les doy a mis amigas mamás es que cada una encuentre el modelo que más se ajuste a sus necesidades, realizando las actividades que le proporcionen tranquilidad y paz.

 Una madre que se siente realizada y sin frustraciones proveerá una mejor educación para sus hijos.  Y a la vez les brindará todo el amor y los cuidados que ellos necesitan para su desarrollo. Ser mamá, esposa, consultora y ser todo terreno es viable, pero sobre todo requiere de un compromiso y dedicación por las personas más importantes de tu vida.

Flavia Salvietti es esposa, mamá, Licenciada en Economía por el TEC de Monterrey, y actualmente consultora de proyectos a nivel nacional e internacional en el área de competitividad, economía y ambiente.