Los comedores selectivos… /

2015.07.16

 

Original en inglés por: Amanda Blackwell, M.S., CCC-SLP
Traducción por: Alejandra Ruiz de Dunham
aledunham@gmail.com

 

Las horas de comida pueden ser estresantes cuando tu hijo que no come lo mismo que el resto de familia. Cuando se tiene un peque que insiste en comer los mismos alimentos o requiere un menú completamente diferente, la mesa de comedor puede convertirse en un campo de guerra hostil en vez de un lugar pacífico y feliz para compartir comidas.

De acuerdo a investigadores de la Universidad de Idaho, existen varios tipos de comedores selectivos. Algunos niños que tienen miedo de probar comidas nuevas. Este tipo de comportamiento es asociado frecuentemente con niños que padecen de alta ansiedad y/o son de carácter tímido. Les gusta lo que les gusta y les incomoda probar cosas nuevas. Aquí es donde la manera en la que hablamos de la comida se convierte en una pieza importante. Necesitamos cambiar la conversación sobre la comida, para que todos en casa describamos aquello que nos gusta de la comida con el propósito de motivar al niño para que lo pruebe, en lugar de forzarlo a que lo pruebe.

Otros niños son muy particulares con respecto a cómo prefieren que se cocinen, corten o se presenten sus alimentos en el plato. Puede que solo consuman una marca específica de yogurt o jugo. También puede ser que les guste comer fideos y pollo cuando se les presentan separadamente pero nunca juntos en una sopa. Existe un balance delicado entre acomodar las preferencias del niño y complicarse la vida para cumplir con una lista larga de demandas.

Los niños que son más selectivos aún presentan aversiones a sabores, texturas o hasta grupos de comida. Puede que hasta se sientan físicamente molestos con tan solo ver cierta comida o hasta el comer otro tipo de comida les puede producir arcadas.

La cautela oral o aversión puede presentarse debido alguna experiencia oral que causó temor. El niño también puede desarrollar temor ante alguna textura alimenticia por alguna experiencia previa de ahogamiento. Para estos niños, una terapeuta con experiencia en el área de alimentación puede ayudar a desarrollar un plan de intervención para tu familia y ayudar a la guiar tanto al niño como a los padres en el proceso.

Frecuentemente existe una causa subyacente que resulta en una alimentación selectiva. En su libro, Helping Your Child with Extreme Picky Eating, Dr. Katja Rowell y la patóloga del habla y lenguaje, Jenny McGlothlin, definen cinco razones básicas que, desde su punto de vista, pueden provocar que un niño enfrente retos alimenticios:

1. Médica: “¡Me duele! ¡Esto no se siente bien!”
2. Oromotora: “¡No puedo!”
3. Sensorial: “No me gusta como sabe/se siente esto. Estoy incómodo.”
4. Temperamental y de Estado de Ánimo: “¡No quiero! Quiero hacerlo a mi manera.”
5. Experiencias Negativas: “Tengo miedo de volver a _____ .”

Sabemos que la mayoría de niños tienen el deseo de ser autosuficientes e independientes. Las horas de comida son frecuentemente los momentos en los que los niños sienten que han perdido ese control y están buscando recuperarlo. Hay muchas maneras de cambiar la conversación y ayudar al niño a sentirse en control, mientras también lo ayudas a comer una variedad de alimentos nutritivos.

Si tienes un hijo que come selectivamente y necesitas ayuda encontrando algunas maneras efectivas de intervenir, puedes contactar a Alejandra y a Amanda a talk2miantigua@gmail.com.

Fuente: Raise Healthy Eaters

· Alejandra Ruiz de Dunham / Patóloga del habla