Lo que te dirán en el hospital para suplementar la lact... /

2016.03.03

Mariana de Petersen
petersen.mariana@gmail.com

 

¿Cuáles son las razones que argumenta el Sistema de Salud para dar suplementos a los bebés recién nacidos?

  • Prevenir ictericia,
  • deshidratación
  • e hipoglucemia

Como consultora Internacional en Lactancia Materna me gustaría abogar porque revisemos cuál es la realidad y con esta información tengamos argumentos para defender la lactancia.

En el caso de la prevención de Ictericia: Los suplementos de agua o sueros aumentan los niveles de bilirrubina en la sangre en lugar de bajarlos. El bebé necesita amamantar mucho, especialmente los primeros días para obtener el calostro que por su efecto laxante le ayuda a eliminar la bilirrubina y por consiguiente, a evitar la ictericia.

Otra razón, es la prevención de la deshidratación en los bebés dormilones o poco interesados en comer. Ante esta situación, por supuesto lo más natural sería estimular al pequeñín para que amamante. Esto se puede hacer retirando la ropa y colocar al bebé piel con piel y acariciar las mejillas o moviendo cariñosamente sus manitas. Muchas madres no saben que los bebés nacen con un exceso de fluidos en su organismo, lo cual hace que la deshidratación sea rara en este período. La apariencia de los pañales son el indicador más simple que puede observar la madre. Poco mojados son signo de peligro: uno o dos pañales húmedos son normales durante los primeros tres días, durante la siguiente semana, el bebé debe mojar más de tres pañales al día, un promedio de 5 es lo normal.

Hipoglucemia es una palabra que causa angustia a las madres. Se desencadena por la demora para recibir comida o por una cantidad insuficiente de comida. La hipoglucemia se previene amamantando con frecuencia o si no es posible, dando leche materna al bebé con otro medio diferente al seno que no interfiera con la lactancia, como una cucharita o un vasito. Si un examen de sangre mostrara un nivel muy bajo de azúcar en la sangre, los complementos no deben ser considerados, más vale amamantar con más frecuencia. ??La Academia Americana de Pediatría explica que: “los recién nacidos deben tomar el pecho de 8 a 12 veces cada 24 horas. Esto equivale a amamantar al bebé cada 2 ó 3 horas. Dado que la leche materna se digiere rápidamente, se recomienda que la madre preste atención a las señales de hambre del recién nacido, tales como:

  • el reflejo de búsqueda,
  • la succión de sus manos o dedos,
  • o el llanto.

Se le advierte que el intervalo entre tomas (contando del comienzo de la toma al comienzo de la siguiente) no se prolongue más allá de 3 horas. Esto ayudará a establecer una buena producción de leche materna y a prevenir la deshidratación.”??Algunas personas al extraer sólo unas gotitas de calostro se desaniman de la lactancia pensando que no va bien. Gotas es lo normal porque el estomago del bebé aun es muy pequeño. El calostro es un alimento muy concentrado.

Las madres llegan a sentirse confundidas y presionadas a hacer algo que en su corazón de madre no está bien. Realmente no es fácil para una madre seguir su intuición cuando está la duda, la presión y el temor de que algo malo le suceda a su bebé. Algunas veces no se evalúa, antes de salir del hospital, la eficacia con la que un bebé succiona. El médico podría decir lactancia a libre demanda pero debe aclarar que un bebé recién nacido no puede pasar más de 3hs (4hs máximo) sin hacer una mamada eficaz.

Resumiendo
Cuando el personal de la institución no está debidamente capacitado en el manejo de la lactancia, queda un gran vacío que quizás la familia intentará llenar sugiriendo que se le de formula al bebé. La mayoría de las veces se indica fórmula innecesariamente perjudicando la salud del bebé dejándolo expuesto a contaminación, flora intestinal alterada y alergias, por mencionar algo, y esto sin tomar en cuenta que la producción de leche y la habilidad del bebé de sacarla ha disminuido.

La fórmula es un último recurso, hay mucho por hacer antes de recurrir a este. Lo deseable es tener personal capacitado en lactancia en las instituciones, preparación adecuada de la madre durante la gestación y apoyo efectivo durante el inicio de la lactancia.

Las instituciones deben de implementar políticas efectivas de educación y apoyo porque en donde falta eficacia a la hora de promover, instalar y sostener el amamantamiento aparece la fórmula como la solución salvadora, y no es así.

El Sistema de salud necesita saber que esas intervenciones innecesarias durante los primeros días minan la confianza de las madres en su capacidad para alimentar con su propia leche a sus hijos. Fuimos hechas para esto pero el entorno nos hace dudar. ¡Adelante, tú puedes alimentar sólo con tu leche a tu pequeño tesoro!