Libertad financiera /

2016.11.02

Por Carol Escobedo

Qué bonito se oye “libertad financiera” lo primero que se me viene a la mente es una imagen mía en una playa hermosa con la brisa del mar, una margarita en copita con sombrillita y por supuesto un buen libro con un par de horas de paz y tranquilidad; Ups! Luego me acuerdo que la señora que me ayuda en casa está de vacaciones, mañana salgo de viaje, no he arreglado las maletas, tengo ropa en la lavadora, está lloviznando, una toddler que se está bañando y no quiere salir del agua, y una panza de 34 semanas de embarazo (cuando voy por la 30) que segurito lo que menos me queda es el traje de baño y el tiempo para leer.

Todos tenemos una visión personal de “Libertad” y en especial “Libertad Financiera”. Definiciones hay muchas y una vez más lo podemos escribir en Google y ver qué sale. La definición más lógica es que mis ingresos sean mayor a mis gastos, otros dirán que es tener una empresa propia o tener una segunda fuente de ingresos pasiva. Pero para mí es más sencillo, es sentirme completamente cómoda con mi situación actual y futura. No estar pensando en si me va a alcanzar el dinero para fin de mes, quien me puede prestar para pagar las deudas que me faltan, o contando los días para que me depositen. Creo que esto nos pasa a muchos, y nos puede dar vergüenza, pero tranquilos, es más común de lo que pensamos y no necesitamos tener súper salarios para sentirnos cómodos, lo importante es mantener la calma y tomarnos el tiempo para pensar en nuestras finanzas, dejar de pensar sólo en el mes a mes sino para el fin de año, o mejor aún para dentro de 10, 15 o más años.

Aquí van algunos tips de ayuda:

  • Primero para alcanzar mi libertad financiera, antes de pensar cómo lo voy a hacer, tengo que pensar porqué o para qué. Tenemos que fijarnos metas bien claras y ordenarlas por prioridades.
    • Quiero comprar una casa (o terminar de pagar la que tengo)
    • Quiero terminar de pagar una deuda X.
    • Quiero tener un ahorro para que los wiros vayan a la universidad.
    • Quiero ahorrar para mi plan de retiro.
    • Quiero tener dinero todos los años para irnos de vacaciones.
    • Etc.
  • Luego tengo que pensar en cuál es mi situación actual y escribirlo es lo mejor, ya sea en una hoja de cálculo o lápiz y papel funcionan a la perfección.
    • ¿Cuáles son mis ingresos?
    • ¿Cuáles son mis gastos?
    • Mis ingresos son mayores a mis gastos, excelente: puedo ahorrar.
    • Mis gastos son mayores a mis ingresos, chispas: tengo que hacer ajustes.
  • Ahorro, todos sugiere que la solución está en el ahorro. ¿Estoy ahorrando? ¿Estaré ahorrando lo suficiente? ¿Estoy ahorrando para lograr mis metas específicas, o solo porque sé que es bueno ahorrar un determinado porcentaje de mi salario? ¿Tengo una o más cuentas de ahorros? ¿Es esa cuenta la mejor para mí y mis metas? ¿Tengo opciones de inversión? ¿Lo que gano ahorrando es mayor a lo que gasto pagando algún préstamo? Es importante ahorrar, pero no es la única alternativa que tenemos. Si de verdad me interesa hacer valer mi dinero puedo pedir ayuda a un experto o asesor financiero que nos puede orientar en temas de opciones de ahorro, de inversión, o financiamiento.
  • Y por último, mi objetivo final debería ser crear más dinero con mi propio dinero. Suena muy lindo y obvio pero aquí va la reflexión: bastante cuesta ganarse el dinero como para no dedicarle tiempo en encontrar alternativas que se adapten a mis deseos y necesidades.

Si quieres más información sobre esto puedes contactarme.

· Carolina Escobedo / Asesora Financiera