Las tías de mi wiro /

2016.10.27
Flickr: feistytortilla

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Por María José Hernández

Dicen que ser tía tiene la ventaja de poder jugar con los wiros y regresarlos cuando quieras. He tenido la fortuna de crecer con tres hermanas que se han convertido en increíbles tías. En este tiempo como mamá, me he dado cuenta que hay cosas que no les he confesado. Estas son cinco cosas que quizá nunca le he dicho a las tías de mi wiro:

1.
Me refuerzas que el amor de familia es importante
Aunque parece algo tan obvio, no todos tenemos la fortuna de ser apoyados por la familia. Y es en lo cotidiano que nos damos cuenta de lo afortunadas que somos al contar con esas personas que nos sacan de apuros cuando olvidamos llevar pañales o nos ayudan a entretener al güiro mientras nos damos un merecido baño.

2.
A veces mi peque te prefiere, y está bien
Sí, ser la encargada de la diversión algunas tardes hace que muera de ganas por estar contigo. Es emocionante ver crecer ese vínculo tan único que hace que se la pasen tan bien. Quizá cuando crezca, serás tú la que lo abrace cuando se haya peleado con mamá y papá, te llame para contarte que le pidió a Santa para Navidad o te cuente de su primer amor. Me reconforta saber que, si en algún momento falto, tendrá en ti alguien en quien confiar.

3.
Tu ejemplo me alienta
Aunque unas tienen más experiencia que otras, la forma en la que enfrentan la vida me enseña muchas cosas. Desde lograr un equilibrio entre trabajo, casa y maternidad hasta la forma en la que sueñan y planifican sus proyectos más grandes. Cada cosa que hacen, incluso en medio de sus propios problemas, me da una luz para saber como enfrentar mis propias batallas.

4.
Son mis eternas confidentes
Es increíble cómo esos lazos que nos unieron desde pequeñas hacen que sean las primeras a las que acudo cuando algo importante me está pasando. Quizá sea porque puedo mostrarme sin máscaras y tal como soy que es reconfortante expresar lo que siento.

5.
Seguimos creciendo juntas
Aunque la vida nos lleve en caminos distintos, los niños han venido a unirnos mucho más. Esas tardes de destrozar la casa de los abuelitos o los mensajes para contar el último logro de nuestros peques, hacen única esta experiencia.

Hay mil y una cosas que se quedan afuera pero en esencia, es algo maravilloso poder realizar este viaje con ustedes.

· María José Hernández Azmitia / Mamá blogger