Las temidas pruebas de primer ingreso /

2015.04.05

Por María José Godoy de Joachin

Algunos tips que podrían ser muy valiosos:

Relájate:
No te están evaluando a ti. El número que pongan en su calificación no es el número de tu puntuación en la escala de las buenas mamás. Puede ser un hermoso colegio, pero mantén en mente que no todos los niños son para todos los colegios ni todos los colegios son para todos los niños.

Planifica:
Organízate, ten en cuenta el tráfico y la distancia: llega a tiempo. La culpabilidad de “haberle restado puntos” a tu hijo llegando tarde es algo que se puede prevenir. Triple chequea las instrucciones que has recibido para presentarte el día de la prueba. He visto a papás presentarse un día antes o un día después. El día anterior a la prueba acuéstalo temprano; el día de la prueba dale el desayuno que normalmente acostumbras, no sería buena idea que se adormeciera por estar muy lleno pero mucho menos que vomitara del estrés que a veces es inevitable.

Tómalo en cuenta:
Los niños merecen la misma cortesía que nosotros los adultos. Con anticipación explícale a qué y a dónde va a ir. No digas “te van a evaluar”, es muy probable que ni lo entienda y más bien lo relacione con una visita al pediatra o algo amenazador. Di “vas a ir a jugar con otros niños y te la vas a pasar muy bien”. Infórmale cuándo ira a este colegio de grandes, dile cuánto tiempo estará y asegúrale que volverás puntual por él o te quedaras esperándolo y cúmplelo. Cancela otros compromisos para eses día si te es posible.

No lo sobornes, no lo amenaces:
Aunque parezca obvio, no está de más recordarlo, desde ofrecimientos de “cajitas felices” hasta “vas a ver si no te portas bien” han escuchado mis oídos. Lo entiendo, todas queremos que muestren sus mejores cualidades, pero no es ésta la manera de lograr una buena actitud ante el nuevo colegio, generará ansiedad y expectativas negativas. Imagínate si lo llegaran a admitir, tu hijo va a asociar esta presión con su colegio el resto de la vida.

Confía en él, confía en ti:
Las pruebas de admisión o primer ingreso están hechas para conocer a los futuros candidatos. Las evaluadoras normalmente registran sus habilidades y destrezas en diferentes áreas y ofrecen un espacio de juego. No pretenden que se sepa todos los países de Europa con todo y sus capitales. Es un niño en edad preescolar, quieren verlo interactuar con otros y seguir instrucciones. Un niño tranquilo y con un desarrollo psico educativo normal no tiene por qué rendir mal. Respira, faltan un promedio de catorce años para que tu hijo deba presentarse a su prueba de admisión en la universidad. Este es solo el primer paso.

· María José Godoy de Joachin / Educadora