La teoría de la higiene… /

2015.07.06

Dra. Rossina Duarte
rossinaduarte@yahoo.com

 

¿Será que evitar la exposición al ambiente “contaminado” es realmente beneficioso para nuestros niños/as?

En esta ocasión quise compartirles un poquito sobre este concepto de la teoría de la higiene, me surgió la idea de escribirles sobre esto porque cuando les explico sobre alguna enfermedad alérgica y hablo de las causas de la misma, siempre sale a la luz esta teoría, que en la actualidad es la más aceptada sobre la causa de las alergias.

Hay otras causas de enfermedades alérgicas, me atrevo a decir que la primera es la herencia familiar, sin embargo cada vez es más frecuente que veamos en las clínicas y hospitales pacientes súper alérgicos y al interrogar a las mamás nos dicen que nadie es alérgico en la familia, y los médicos nos preguntamos por qué están surgiendo tantos casos nuevos de asma, rinitis alérgica, dermatitis atópica, alergia alimentaria, etc. Y es aquí donde me hace mucha lógica esta famosa teoría.

Tratando de que no suene en otro idioma, les voy a explicar de forma sencilla cómo es que funciona nuestro sistema de defensas. En nuestro torrente sanguíneo hay unos glóbulos blancos que se llaman linfocitos colaboradores (Th o T helper) y al tener contacto con algún microorganismo o alergeno estos actúan liberando ciertas sustancias que desencadenan toda la cascada inflamatoria necesaria para defendernos contra dicho microorganismo.

Estos linfocitos se dividen en 2 grupos principales, los linfocitos Th1 y los Th2.
La diferencia es que los Th1 liberan un grupo de sustancias que bloquean al bicho en cuestión o al alergeno. Los Th2, por otro lado, secretan sustancias DIFERENTES A TH1 que provocan una reacción inflamatoria que termina por estimular otros linfocitos llamados B que son los que producen Inmunoglobulina E (o la famosa IgE que ya les habrá pedido el pediatra a muchos de sus wiros) y es a partir de aquí cuando inicia todo un proceso de alergia que va a producir los síntomas. En conclusión, una persona NO alérgica tiene predominio de linfocitos Th1 y una que SÍ es alérgica, de Th2.

Cuando el feto está dentro del vientre de la madre su sistema inmunológico es predominantemente de linfocitos Th2, cuando el bebé nace y pasa por el canal del parto o en el caso de las cesáreas también, tiene contacto con fluidos de la madre, luego empieza a respirar aire del ambiente que contiene distintos microorganismos, y luego lo empiezan a tocar, abrazar, besar, empieza a comer, a meterse a la boca los dedos (y los juguetes, pepes, zapatos, control remoto, pies, celulares, tablets, etc.) empieza a tener contacto con otros niños o adultos que a su vez pueden estar colonizados con otras bacterias, virus, etc. TODO esto va a estimular su sistema inmunológico y este va a cambiar hacia un sistema predominantemente de linfocitos Th1. Esto hace entonces que el niño/a cuando tenga contacto con las diferentes sustancias o alergenos produzca anticuerpos bloqueantes y no sea alérgico. (El proceso es un poco más complejo pero este es un súper resumen para que les quede clara la idea)

Entonces ¿qué es lo que pasa cuando no dejamos que los niños tengan contacto con ¡nada!?, Personalmente estoy de acuerdo que en los primeros días de nacido del bebé SÍ se respete su sistema inmune: No muchos besos ni contacto con manos sin lavar de las 30 personas o más que llegan a visitar al hospital, esto porque definitivamente sus defensas al nacer son bajas y podemos provocarle alguna infección, sin embargo pasado un tiempo prudente (1 mes o los 40 días) hay familias obsesivas con el Lysol® o con desinfectar cada rincón de la casa, desinfectan el aire, los muebles, la ropa, los juguetes, al perrito, etc y a esto le sumamos que cuando los llevan al pediatra y tiene un poco de moquitos y tos, los pediatras nos estresamos y les indicamos antibiótico rápidamente (además de que algunas madres casi se lo piden a gritos a uno), además resulta que alguien nos dijo que los animales tienen muchas bacterias y bichos y entonces regalamos al perrito, al loro, a la tortuga, etc, ¡Ah! y cuando empiezan a comer “por aquello de las moscas” no le demos huevo, pescado, fresas, mariscos, chocolate y otra lista de alimentos.

Entonces ¿qué es lo que estamos haciendo? En pocas palabras aislando al niño/a de tener contacto con el ambiente normal y que se module su sistema inmune hacia Th1. Estos niños/as permanecen en un ambiente Th2 que es el necesario para presentar alergias. Y de ahí que en la actualidad cada vez sea más frecuente que los niños/as padezcan alergias sobre todo en ciudades y países desarrollados. Hay estudios que muestran una baja prevalencia de alergias en niños/as que nacen en granjas y esto apoya aún más la teoría de la higiene.

Así que tratemos de ser lo más “normales” posibles, está bien cuidar la higiene de nuestros wiros, y todas las medidas que esto implica pero por favor no se obsesionen, no los podemos encerrar en burbujas, no los limiten en alimentación (a menos que esté realmente indicado), no odien al pediatra cuando les dice que no siempre necesitan antibióticos y déjenlos disfrutar su infancia con todo lo que conlleva, serán niños más felices y a lo mejor menos alérgicos .