La Rutina, tu herramienta secreta /

2016.01.26

 

Por Gabriela Guzmán

Empieza a asomarse la noche y te invade la ansiedad de saber que lo que viene es una lucha de muchas horas antes de lograr que tus hijos finalmente vayan a dormir. Te suena familiar, ¿no?

Quizás ya la batalla diaria se ha vuelto una dinámica familiar muy común: convencerlos de guardar juguetes, apagar la televisión y prepararse para dormir, lavarse los dientes y meterse a la cama. Sin embargo, muchas veces llegas a tener que hacerlo a la fuerza, con regaños o llamadas de atención. Claro, finalmente logras que vayan a la cama después de algunas horas, pero terminas acabada. Hasta entonces logras tener un tiempo para ti y tu pareja, para descansar lo que puedas antes de empezar un nuevo día. Si es que no te despiertan a media noche, o de madrugada. Seguro ya te sientes cansada de solo recordar estas escenas.

¿Acaso has olvidado que tienes a tu favor una herramienta que puede cambiar esas noches tensas de pleitos y luchas de poder? ¿Te olvidaste del poder de la rutina? A los niños les encantan las rutinas, porque son predecibles y los prepara para lo que está por venir. Cualquier niña o niño puede ser dirigido a la cama por medio de una rutina adecuada para ir a dormir, sin pleitos.

Muchas familias improvisan y hacen lo que sea necesario para que los chicos vayan a dormir. Cada noche intentan algo nuevo para convencerlos. No hay rutinas, no hay horarios.

Probablemente unos días logran que vayan a la cama más temprano y otras noches sienten que esas luchas se hace eternas. En estos casos el objetivo es que vayan a dormir, pero estan dando mensajes diferentes todos los días. Esto genera confusión en lo que se espera de ellos. Además, al demostrar tu frustración, les das cada vez más poder a ellos de dominar la situación.

Establecer una rutina hará que la dinámica familiar de la noche sea una actividad relajante y sin pleitos. Empieza por definir un horario y actividades que se realizarán para prepararse para ir a la cama y establécelas como “no negociables”. Repite estas actividades cada noche, en el mismo orden y a la misma hora para hacerlas predictivas y tener a todos en su cama, emponchaditos y listos para ir a dormir.

· Gabriela Guzmán / Consultora Sleep Sense