La primera hora de vida /

2016.12.11

Por Jimena Tejeda

Llegó el momento que tanto has esperado. Te entregan a tu bebé y por fin lo conoces. Esta primera hora de vida no solo tiene una importancia psicológica (apego hacia tu bebé) sino también fisiológica. Quiere decir que es esencial para que los procesos naturales de lactancia, apego, estimulación y regulación se lleven a cabo.

El contacto durante la primera hora de vida brinda beneficios tanto para la madre como para el bebé. La Academia Americana de Pediatría, la Organización Mundial de la Salud y Unicef establecen que un bebé nacido a término y sin complicaciones debe tener contacto piel a piel con su madre durante la primera hora de vida. El contacto piel a piel se refiere a tener a tu bebé recién nacido en el pecho sin tener ropa de por medio. Esta práctica brinda innumerables beneficios, entre estos están:

1. Regulación de la temperatura corporal del bebé
Los bebés recién nacidos no han desarrollado la capacidad de auto regular su temperatura corporal. El pecho de la madre se adaptará a la temperatura que el bebé requiera. Estudios científicos han comprobado que aun teniendo gemelos cada pecho se adaptará a una diferente temperatura dependiendo de las necesidades de cada recién nacido.

2. Regulación de la frecuencia cardiaca
Estar en contacto con el pecho de la madre ayuda a tu bebé a mantener una frecuencia cardiaca normal.

3. Reducción de niveles de estrés
Esto funciona tanto para la madre como para el bebé. El parto es una experiencia llena de emociones. Los bebés también experimentan estrés al momento de ser traídos al mundo. El contacto piel a piel reduce el estrés en ambos.

4. Estimula tus hormonas
El tener a tu bebé contigo estimula la producción de oxitocina. Esta hormona tiene varias funciones, una de ellas es ese sentimiento de alegría y amor que sientes al ver a tu bebé. También, esta es la hormona encargada del reflejo de bajada de leche, lo cual causa que aparezca el calostro. La oxitocina estimula contracciones del útero para prevenir hemorragias y expulsar la placenta.

5. Exposición a bacterias buenas
La leche materna está llena de bacterias buenas que ayudan a fortalecer el sistema inmune del bebé. Estas bacterias son las primeras en colonizar el tracto digestivo del bebé y de esta manera prevenir infecciones y alteraciones en la flora bacteriana.

6. Promueve la lactancia
Está científicamente comprobado que tener una primera hora sin interrupciones aumenta la posibilidad de tener una lactancia exclusiva y exitosa.

Se recomienda que un bebé recién nacido sea entregado inmediatamente a su madre. Al mismo tiempo, también se recomienda atrasar intervenciones médicas como bañarlos, vacunarlos, pesarlos y medirlos hasta después que el bebé haya estado en el pecho de su madre por lo menos una hora y haya succionado del pezón. Pedir siempre a tu bebé y mantenerlo contigo es una de las mejores decisiones que puedes tomar.

· Jimena Tejeda / Nutricionista materno-infantil