La persona perfecta no existe /

2019.05.29

Traducido del original por Debra Fileta publicado en truelovedates.com

Muchas, muchísimas, personas solteras andan por ahí buscando a las persona perfecta. Porque seamos honestas, es mucho más romántico soñar con encontrar esa persona que va a completar tu vida que imaginar una relación que requiere tiempo, energía e inversión. Pero las buenas relaciones siempre requieren trabajo.

Nadie quiere oir que los matrimonios requieren trabajo.

De hecho, encontramos por todas partes artículos que nos piden que dejemos de decir que las relaciones se trabajan. Porque es decepcionante. Y da miedo y no es fácil de oir. Pero no decirlo, sería un engaño. Sería como decir que llegar a ser doctor o ir a las Olimpiadas no requiere trabajo. Cualquier cosa de valor requiere tiempo, energía e inversión. Requiere trabajo. El objetivo de conversaciones como esta no es espantar a la gente de querer casarse, pero prepararles para lo que implica.

Un buen matrimonio no se trata de encontrar a la persona perfecta, se trata de trabajar para crear la mejor relación posible.

El proceso de crear algo hermoso siempre va a tomar algo de trabajo. Pregunten a cualquier artista, escritor o músico. Y no estamos diciendo que el matrimonio es algo difícil. Ni siquiera estamos diciendo que el trabajo que hay que hacer sea siempre difícil. Porque muchas veces, el trabajo que se hace en el matrimonio – la comunicación, la conexión, la intimidad – es un deleite. Pero dejar fuera el hecho de que hay que trabajar, sería presentar solo una cara de la historia.

Decir que el matrimonio no requiere trabajo sería como decir que correr un maratón es fácil. ¿Quién sería tan ingenuo para decir eso? Para correr un maratón adecuadamente, hay que trabajar. Entrenar, sudar, correr con disciplina, aunque no hayan ganas. Y van a haber días soleados y con briza en que la practica se haga fácil, pero también van a hacer días donde no te de gana de nada y es ahí cuando realmente hay que hacer el trabajo. En esos momentos es que decides que tanto quieres esto y eliges hacer el trabajo para alcanzar la meta.

Solo ganas trabajando por ello.

Lo mismo el matrimonio. Hay que trabajarlo. Hay que comunicarse, conectar, dar, perdonar y sacrificarse, con disciplina, tengas ganas o no. Hay días fáciles, cuando el amor brilla. Pero también hay días en que no se te da la gana amar, conectar o perdonar, cuando sientes que no queda nada más para dar. Y entonces es cuando hay que hacer el verdadero trabajo. Cuando decidimos que tanto queremos esto y trabajamos para alcanzar la meta.

Solo ganas trabajando por ello.

Por eso considerar un taller como este de Proyecto Persona tiene sentido. Un tiempo para trabajar en una conexión más fuerte con tu cónyuge, aprender maneras para comunicarte mejor, de manera que haya más comprensión y cercanía con tu pareja. Un espacio para reparar y perdonar heridas, entender los ciclos negativos que los separan y aíslan y devolverle la vida, intimidad y AMOR a tu relación.