La pacha, el pepe y el dedo. Riesgos para el lenguaje... /

2015.06.24

 

Por Amanda Vides
consulta.amandavides@gmail.com

 

Nuestros hijos en su proceso de desarrollo, muestran conductas propias de la etapa que van alcanzando, algunas de estas conductas suelen desaparecer para dar entrada a la siguiente fase y algunas otras, por lo contrario, tardan mucho más tiempo, provocando desventajas en el progreso de sus habilidades.

Los bebés entre los primeros 18 meses de edad, según el psicólogo Sigmund Freud, se encuentran en la “etapa oral” de desarrollo, que es la etapa en la que encuentran placer en el área de la boca, labios y lengua por lo que realizan actividades como meterse cosas a la boca, masticar, comer, morder y vocalizar, estos aspectos se pueden considerar normales para esta período.

Fuera de este lapso de tiempo es fundamental que velemos por que algunos de estos hábitos orales desaparezcan, y los hábitos que comúnmente perduran en los chicos pueden ser:

La succión de dedo
Este hábito debe ser eliminado en nuestros hijos especialmente después de la aparición de los dientes permanentes, a la larga, puede producir aparición de mordida abierta o cruzada (relacionado con los maxilares), impedimento en la coordinación de labios, lengua, dientes, paladar y mandíbula para el desarrollo del habla, problemas en la respiración, deglución y un aspecto disfuncional que evita querer comunicarse, debido a que los chicos mantienen todo el tiempo el dedo en su boca. En casos extremos, también se pueden presentar malformaciones en el dedo y uña que se succiona, daños que son irreversibles.

El uso de la pacha y el chupete o pepe
Después de los 3 años de edad, puede producir elevación de la lengua, malformación de dientes y encillas, además de un empañamiento o manchado de los dientes. El uso de estos dos utensilios, en niños mayores, interfiere directamente en sus relaciones sociales, primordialmente cuando se encuentran rodeados de chicos que ya no los utilizan, pudiendo ser excluidos por otros niños.

Las habilidades del lenguaje mayormente afectados con los hábitos de la prolongación del uso de la pacha, el chupe y la succión de dedo, se da cuando se desarrollan malformación en la cavidad oral, y se imposibilita la adecuada pronunciación de sonidos del lenguaje como /L/, /R/, /S/, /D/, /F/ por que los músculos no se colocan adecuadamente para permitir articular estos sonidos.

Cuando se manifieste alguna malformación en la cavidad oral, es sumamente importa realizar una evaluación con una terapeuta del lenguaje, quien lo referirá a los profesionales que considere necesario, algunos de ellos pueden ser ortodoncista, odontopediatra, otorrinolaringólogo y otros más.

Entonces, ¿Cómo disminuir la prolongación de estos hábitos? Comparto algunos tips:

Para la succión de dedo

  • Puedes sustituir esta conducta dando a tu hijo algún juguete de su interés para que lo sostenga con la mano donde está el dedo que succiona para impedir así, que pueda llevar su mano hacia la boca.
  • “Redirecciona”, quiere decir que cada vez que tu hijo quiera meter su dedo a la boca, pidas alguna instrucción verbal inmediatamente para “cortar” esa conducta, puedes decir: “pásame ese libro”, “dame la almohada”, o también puedes hacerle alguna pregunta como “te gustó la película que viste”, “¿dónde guardaste tu cereal?, en palabras más sencillas, debes anteponerte a esa acción llamando su atención con otras actividades.
  • Felicítalo cuando “no” esté realizando esa conducta.

Para el uso del chupete o pepe

  • Son pocos los beneficios del uso del pepe para el lenguaje, más bien no proporciona ventajas para la autorregulación del bebe, por lo que mi primera recomendación es: si tú bebé no lo necesita, no lo uses. No todos los niños utilizan esta herramienta y su desarrollo oral se da con normalidad.
  • Gradúa el tiempo que tu bebé usa el chupete. Si por ejemplo, regularmente lo utiliza 30 minutos al día, la próxima semana ponte el límite de 25 minutos, luego 20, después 15, hasta eliminarlo por completo. Como ayuda, tú y tu bebé pueden estar atentos de un cronometro o “timer” durante el proceso.

Para la pacha:

  • Es importante respetar el ritmo de desarrollo de tu bebé, especialmente porque no todos los niños muestran sus habilidades a edades exactas, sin embargo, tú podrás percibir cuando tu hijo sienta la necesidad de dejar la pacha, solo debes prestar mucha atención a su conducta y comportamiento.
  • Los libros sobre “dejar la pacha”, pueden ser motivadores.
  • Sí iniciaste el proceso… se perseverante, no lo abandones.
  • Compra vasos o tazas con sus figuras o colores favoritos de tu bebe para llamar su atención.
  • Consulta con otras mamis sobre sus experiencias… ¡¡siempre es bueno tener más ideas!!

 

· Amanda Vides – Terapista del lenguaje