La felicidad se aprende ¿Cómo enseñarle a tu hijo a ser... /

2015.04.26

Por Natalie Gutowski

Llevo menos de dos años de ser madre, sin embargo en ese corto pero productivo tiempo, me he percatado de la gran carga que ponemos en nosotras y en nuestros hijos para intentar cumplir con las exigencias de la sociedad actual. Desde muy corta edad llenamos sus horarios con actividades organizadas. Los debemos preparar para que sean admitidos en los mejores colegios y una vez adentro, deben cumplir requerimientos académicos, destacar en algún deporte y claro; siempre es bueno tocar un instrumento.

De pronto, pasamos la semana corriendo de actividad en actividad y entre clases, tráfico y tareas terminamos el día agotadas. Dedicamos tiempo, esfuerzo y dinero para que nuestros hijos aprendan a leer, a escribir, a nadar, a practicar algún deporte y tocar un instrumento sin embargo, ¿cuánto tiempo dedicamos a enseñarles a nuestros hijos a SER FELICES?

Aunque existe en el ser humano, una parte innata que le permite ser feliz, la felicidad puede y debe ser aprendida y es una habilidad que deber ser fomentada desde muy temprana edad. A continuación expongo 7 maneras sencillas de enseñarle a tu hijo a ser feliz:

1. Enséñale a tu hijo a agradecer
Una persona que agradece sus bendiciones es una persona consciente de las mismas. Es común que demos por sentado muchas de las cosas buenas que tenemos en nuestra vida y que dediquemos más tiempo a quejarnos por algo que salió mal o que a reconocer las bendiciones de nuestras vidas. Enseñémosles a ver también lo bueno. Incorpora en la rutina de “buenas noches” de tu pequeño un momento para agradecer. Dediquen 5 minutos al día para pensar en todas las cosas por las cuales están agradecidos, te sorprenderán las pequeñas cosas que pueden surgir.

2. Dale más amor y menos regalos
Por supuesto que queremos darles a nuestros niños la mejor ropa y los mejores juguetes, pero en nada la ropa rápido les queda pequeña y los juguetes pronto les aburren. Lo que nunca les queda corto y jamás les aburrirá será tu amor incondicional y tu tiempo de calidad. Sin importar si puedes estar el día entero con tu hijo o solamente unas horas, haz que cada segundo cuente. Olvídate del celular, de los pendientes, de los quehaceres y dedícale un ratito del día a tu hijo. Unos momentos para llenarlo de tu amor, de tu alegría, de tus risas, de tus abrazos y de tus besos. Jueguen y diviértete tu también como niña. Rían a carcajadas y dale toda tu atención.

3. Regálale coherencia y límites
Un ambiente estructurado favorece el desarrollo de un niño feliz. Los límites le permiten sentirse seguro y explorar su autonomía de manera eficaz. La coherencia entre lo que dices y haces fomentará la confianza, el respeto y la aceptación. Nunca le ofrezcas algo que no puedas cumplir ni lo amenaces con un castigo que no aplicarás.

4. Permítele ser niño
Otórgale a tu hijo el espacio para ser niño. Un espacio en donde pueda simplemente jugar. Y con jugar, no me refiero a videojuegos o juegos estructurados, me refiero a un juego libre. Que salga al jardín, que corra, que respire aire fresco, que imagine, que grite, que ría, que explore, que sienta y que experimente. El niño tiene una habilidad preciosa llamada Imaginación. Una herramienta que le permite convertir la hoja de un árbol en el mejor helicóptero y una caja vieja en un barco pirata. Una habilidad que le enseña que lo que imagina puede llevarlo a cabo. No prives a tu hijo de la feliz experiencia de ser niño.

5. Enséñale a expresar y canalizar sus emociones
El hecho de enseñarle a nuestros hijos a ser felices no quiere decir que no experimenten otras emociones. Habrán momentos de enojo, de tristeza y de frustración. Permítele expresar su emoción, sentirla, reconocerla y nombrarla. Ayúdale a expresarlas de manera adecuada y a identificar emociones propias y ajenas. Aprovecha cuentos, circunstancias y dibujos para ayudarle a conocer diferentes emociones. Siempre usa un lenguaje sencillo y adecuado para su edad.

6. No intentes arreglarle la vida
Como padres, no queremos ver que nuestros hijos sufran o pasen dificultades pero es inevitable que esto suceda y es parte del aprendizaje de la vida. En vez de enfocarnos en solucionar sus problemas, debemos intentar darles las herramientas para que lo hagan ellos mismos. Esto quiere decir que deben aprender a confrontar las situaciones para encontrar el éxito. Debemos enseñarles a ver el aprendizaje positivo de cada dificultad. Si tu arreglas todo por el ¿cuándo aprenderá a experimentar el éxito?

7. Se un ejemplo de felicidad
La imitación es una de las herramientas más utilizadas por los niños para aprender. Para que tu hijo sea feliz, tú debes ser feliz.

· Natalie Gutowski / Psicóloga