Juguetes con luces y sonidos ¿adecuados para los niños ... /

2017.12.12

Adaptado del original de educapeques.com

 

¿Se han percatado de las opciones más comunes de juguetes para bebés?, sobre todo en esta temporada que estamos más pendientes de eso. Juguetes de plástico con luces y baterías, ¿será eso lo más adecuado? Si prestamos atención al desarrollo del bebé y el niño pequeño y sus necesidades, podremos ir viendo que hay otras opciones más adecuadas, pues este tipo de juguete sólo los invita a observar.

En los dos primeros años la inteligencia se desarrolla a través del movimiento y el desarrollo de los sentidos. Para ello necesitan pasar tiempo observándose las manos, los pies, llevándoselos a la boca, descubriendo que puede agarrar objetos. No es algo que hacen por casualidad,  estos “pequeños” logros son necesarios para el desarrollo de su cerebro. Observar un proyector desde su cuna o un juguete que emite luces y sonidos, les distraen de lo que verdaderamente es importante.

Poco a poco van descubriendo el placer de tocar lo objetos, agarrarlos, agitarlos, moverlos, chuparlos, dejarlos caer, encontrarlos… decidiendo lo que necesitan hacer en cada momento y no el juguete. Y si esos materiales que les proporcionamos son de plástico le van a ofrecer la misma información sensorial: misma temperatura, sabor, sonido… Además, ¿que pasa si lanzan o dejan caer este tipo de objetos?

Si les ofrecemos juguetes “activos”, que hacen todo por ellos, un secador de pelo que hace hasta el sonido, un carrito que anda solo y suena, un teléfono de juguete interactivo ¿qué lugar dejamos para desarrollar la imaginación? Anulamos esa creatividad de utilizar unos objetos que representan a otros (un palo puede ser una cuchara, una pala, una escoba, comida, un cuerno, un lápiz…)

 

“Cuantas menos cosas haga un juguete más cosas hará la mente del niño”

 

Por otra parte, desde que el bebé nace, es muy importante la interacción con los demás, no sólo para la supervivencia o para crear un vínculo afectivo que le de seguridad emocional con sus cuidadores, el lenguaje, también se desarrolla en esta interacción. El lenguaje se desarrolla en contacto con otras personas, que le hablan, le miran, le sonríen, se adaptan a sus necesidades, respetan los turnos de interacción… algo que no puede hacer ningún juguete, ningún programa de TV… por mucho que se anuncie como educativo o que desarrolla el lenguaje.

Por muy mal que cantes, el bebé prefiere oír tu voz.

Por muy mal que cuentes cuentos, prefiere oír tu voz.

Porque lo importante no es sólo la voz, sino todo lo que le rodea.

 

 

“Si el juguete habla, críos y progenitores callan. Padres y madres usan menos palabras, generan menos conversaciones y menos respuestas de los niños.”