Juguemos con nuestros hijos (Parte II) /

2017.07.04

Por María José Godoy de Joachin

Habiendo conocido un poco sobre la importancia del juego en la vida de nuestros hijos y las etapas por las que atraviesa según su desarrollo podemos pasara lo más profundo de este tema. La importancia de acompañarlos en sus juegos.

La importancia de jugar JUNTOS

Sigmund Freud como uno de los pilares de la psicología postulaba en sus escritos lo determinante de las experiencias de los primeros 7 años de vida en la formación de la personalidad. Actualmente sigue siendo totalmente valida su teoría. Esto pone mucha presión en nosotros como padres pues aunque es cierto que nada está escrito en piedra (y existen opciones para corregir lo andado), es indiscutible la responsabilidad que nosotros como principales cuidadores, referentes y directores de vida de esos primeros años de nuestros hijos tenemos.

“Los primeros años son los de mayor influencia en nuestro desarrollo. Son determinantes, marcarán como vamos a relacionarnos con nosotros mismos, con los demás, cómo enfrentaremos los conflictos. “ (Éste blog es buenísimo en reflexiones como ésta: www.demicasaalmundo.com)

Para poder satisfacer las principales necesidades de los niños es necesario que les proveamos mirada, presencia, contacto físico, contención emocional. Y si ya dijimos que el juego es el principal trabajo de los niños, qué mejor que proporcionárselos por medio de actividades lúdicas. Si verdaderamente nuestra personalidad o tiempo no da para esto, proveamos de al menos cinco minutos diarios de mirada a nuestros hijos. Hace algún tiempo leí esta recomendación de una famosa escritora y terapeuta Argentina, Laura Gutman. Donde postulaba que si no queríamos o no podíamos jugar, sentarnos cinco minutos al día a observarlos jugar, simplemente mirándolos con amor y atención, les beneficiaba. Sin el celular en la mano, no haciendo otra cosa más que estar ahí.

En la práctica, ¿qué podemos hacer?

Juego Libre
Es importante reservar tiempo para juegos no dirigidos, libres, con ellos. El juego libre es aquel donde el niño deja fluir su imaginación, juega cómo quiere con lo que quiere. Estos son los juegos habituales que el niño realiza en casa: a la comidita, por ejemplo, a los carritos, etc.

Juego Dirigido
Es aquel que es dirigido por un adulto con un propósito concreto. En psicología habitualmente se utiliza el juego dirigido como una herramienta psicoterapéutica. Nosotras como mamás también podemos hacerlo a manera de trabajar algún tema importante con ellos. Una amiga queridísima y chispudísima temía que su hijo menor no disfrutara el bus cuando comenzó a asistir al colegio, entonces, se le ocurrió comparar un juego de Playmobil de autobús escolar y se puso a “practicar” ir en bus con su hijito, de más está decir que este pequeño atravesó sin ninguna dificultad sus inicios en transporte colectivo.

Dentro de esta cetogría entrarían las actividades lúdicas dirigidas, las cuales tiene dos ventajas: nos sirven a nosotros como adultos a “sentir que hacemos algo” o a “no sentir que perdemos el tiempo” y también nos dan la oportunidad de reforzar destrezas en los niños: pre lectura, pre escritura, pre matemática, etc.

En muchas páginas de Facebook se pueden buscar infinidad de ideas de actividades lúdicas dirigidas, o en Pinterest. Es un universo de posibilidades allá afuera, créanme. Luego de agarrar práctica pueden ir incluso ideando las suyas propias. Algunas de mis páginas de fb favoritas son: The Imagination Tree, Pre-K Pages y Yes U Can Guatemala.

No es tan importante lo que hagamos, sino que lo hagamos con ellos. El juego forma a los niños. Nuestra ausencia los deforma psicológicamente. Escojamos estar presentes participando de su juego.

A continuación les comparto una serie de fotos de algunas de las actividades lúdicas dirigidas que hemos realizado con mi hijo mayor.