Juguemos con nuestros hijos (Parte I) /

2017.06.20

Por María José Godoy de Joachin

El realizar semanalmente o de ser posible diariamente, actividades con nuestros hijos menores de 7 años debería estar en el Top Ten de nuestra lista de prioridades. Veamos por qué:

La importancia de jugar

Básicamente el juego es importante para el desarrollo integral de los niños porque por medio de él aprenden a conocer la vida, jugando. A través del juego los niños buscan, exploran, prueban y descubren el mundo por sí mismos. También tiene un carácter formativo pues al repetir una y otra vez un mismo juego van aprendiendo en un futuro a dominar situaciones o adaptarse a ellas. Según un artículo de la revista Hacer Familia, algunos beneficios del juego son:

Desarrolla las capacidades físicas, sensoriales y mentales
Mediante el movimiento los niños desarrollan coordinación motriz; y también ejercitan su cerebro mediante la discriminación de formas, tamaños, colores y texturas.

Enriquece el área afectiva
Experimentan emociones, por el ingrediente de simular o “hacer como que” van satisfaciendo deseos o necesidades que en la vida real no podrían, van haciendo una especie de ensaño de situaciones de la vida cotidiana.

Despierta la creatividad y la imaginación
Esto se da sobre todo al no depender tanto de los juguetes sino a deber “improvisar sobre la marcha”.

Forma hábitos de sana convivencia social
Para poder jugar se necesita un compañero muchas veces, así que debemos ser cordiales, decir gracias, pedir disculpas, esperar turnos y compartir.

Fomenta la conciencia corporal
Es por medio del juego que los niños aprenden a conocer su cuerpo y los límites de él y su entorno.

 

Etapas del juego

Mildred Parten redactó las etapas del juego en los niños hace más de ochenta años pero estas siguen vigentes. Es importante estar al tanto porque nos permite apoyar el crecimiento y progreso hacia la siguiente etapa. A grandes trazos podríamos decir que el juego de nuestros niños pasa por varios estadíos, partiendo antes de un comportamiento puramente observador mientras son bebés pequeños.

1. Juego solitario
Este se da en los bebés más grandes y perdura hasta los dos años aproximadamente. Se debe a que el niño aún tiene un marcado egocentrismo. Su característica principal es que es un juego repetitivo. Ocasionalmente puede interactuar con otros niños tomando un juguete.

2. Juego paralelo
Es entre los infantes mayores de dos años. Tiende a ser imitativo. Al principio de la etapa sólo se sientan juntos y usan el mismo tipo de juguetes. Posteriormente aparece el jugar de una manera simbólica.

3. Juego asociativo
Ocurre durante los años tempranos de preescolar. Interactúan compartiendo materiales pero mantiene historias y temas diferentes.

4. Juego cooperativo
Se da en los preescolares más grandes. Involucra un alto grado de complejidad. En el juego se juntan varios y se organizan. Se caracteriza por que cada uno de los participantes representa un papel determinado

5. Juego guiado por reglas
Surge a partir de los siete años. La imitación pierde la importancia que tenía anteriormente. Se da el auge de los juegos deportivos.

En la continuación de este post vamos a profundizar en la importancia de jugar junto a nuestros hijos como una estrategia para fomentar su sano desarrollo psicológico y como un magnifica oportunidad de atesorar recuerdos.