Hábitos alimenticios /

2016.02.15

Buffet

Solight
karinherman@solight.us

 

Cada vez encontramos más personas a las que le preocupa el tema de las dietas, comer saludable y mejorar hábitos alimenticios. Como mamás tenemos una gran función en los hábitos alimenticios que nuestra familia van a tener pues la mayoría somos las que decidimos que vamos a comprar, que se va preparar de comida en casa, que les vamos a meter en la lonchera a los niños para que lleven al colegio.

Lee también: ¿Qué es un hábito alimenticio? Por Gabriela Melchor / Nutricionista Pediátrica

Pero no es sólo importante el tipo de alimentos que decidimos comprar o preparar también es igual de importante la conducta que tengamos hacía la comida. Muchas de ustedes se encuentran día a día luchando con perder el peso que ganaron con sus embarazos, los hábitos alimenticios pueden afectar el éxito de la dieta, tomarse 20 minutos para comer, masticar adecuadamente y evitar excesos puede ayudarles.

Pocas grasas, variedad de frutas y verduras, consumir fibra; así se podría resumir una alimentación sana. Sin embargo no es sólo lo que comemos, sino también cómo lo comemos, la manera en que se ingieren los alimentos. Es que hay hábitos poco saludables que afectan contra el éxito de una dieta sana, como comer rápido, masticar poco o guardar alimentos tentadores a la vista.

Comer rápido
¨Come despacio y mastica cada bocado 20 veces¨, pues comer rápido nos hace ganar peso.
Comer apurado hasta sentirse lleno aumenta el riesgo de padecer sobrepeso hasta tres veces. Al comer, la distensión gástrica es una de las primeras señales de saciedad. Se transmite por el sistema nervioso vegetativo hasta el hipotálamo, centro regulador que se encuentra en el cerebro. ¨Si comemos rápido no le damos tiempo al estómago para que envíe la señal¨.

Comer ¨automáticamente¨
Comer parados, mirando la tele o la computadora es perjudicial ya que no tenemos una conducta de orden y de disfrute, de respetar nuestras sensaciones de saciedad-hambre. Se come sin discriminar sus necesidades o apetito. Las consecuencias pueden ser varia, ingesta de alimentos de mala calidad nutricional, poca variedad, riesgo de comer de más y en forma insuficiente, al mismo tiempo. ¨Hay que tomar conciencia de que no darle el espacio que se merece al momento para comer es malo para la salud.

Asumir una posición de ¨ataque¨ ante la comida
La batalla es entre el plato y la persona, en una guerra a todo o nada. Esa actitud frente a la comida sólo favorece la velocidad, algo directamente relacionado con la saciedad. ¿un consejo? Cada dos bocados apoya el tenedor y el cuchillo a los lados del palto, mastica despacio. Así facilitaremos la saciedad y podremos tener un peso saludable.

Masticar poco
Masticar adecuadamente los alimentos, y no sólo tragarlos, nos conecta primero con el sabor. Pero lo más importante: la masticación es el primer paso del proceso de digestión. Los alimentos deben llegar triturados al estómago para poder realizar adecuadamente el proceso de emulsión que le corresponde al estómago y el de absorción que lo hacen los intestinos. Conviene tomarse de 20 a 30 minutos para comer.

Servirse porciones grandes
Para una correcta alimentación las cantidades deben de ser razonables, no abundantes. ¨Para eso es aconsejable colocar en un plato todos los alimentos a consumir en la comida. Y luego, las frutas. Estas práctica generan un mayor control por parte de la persona en la ingesta de los alimentos.

Repetir los platos
Lo ideal para no repetir los platos es realizar un menú de cuatro comidas. Primero se pueden tomar un plato de sopa, luego una ensalada o vegetales hervidos. Esto ayuda a que nos sintamos satisfechas. Después una buena porción de carnes, y terminar la comida con una fruta. Para asimilar mejor los alimentos, hay que quedarse sentado unos 15 minutos.

Beber poco líquido
El 70% del cuerpo es agua, necesaria como diluyente y como vehículo para eliminar toxinas. Por eso es muy importante controlar adecuadamente este factor. Se debe ingerir líquido a lo largo del día. Pero mientras comemos no es recomendable ingerir grandes cantidades de agua ya que diluye el jugo gástrico. Lo mejor es tomar, sin sobre exigir.

Control de porciones luego de comer
Los humanos comemos todo lo que tenemos a mano. Para combatir el descontrol alimentario o el ¨picoteo¨ lo mejor es amar un ambiente seguro: crear un área donde no esté cerca lo que no podemos manejar por sabroso, porque no requiere esfuerzo preparar o lo que está listo para comerse. Si contamos con muchas unidades, terminaremos consumiendo más de lo que resulta saludable.

Hacer la sobremesa sin retirar los platos
La sobremesa también tiene que ver con respetar el tiempo adecuado de la alimentación. Si existe el buen hábito no importa si despejamos o no la mesa. En otros casos puede ayudar.

Guardar alimentos tentadores a la vista
Un problema muy similar al del punto ocho. Por lo que se sugiere guardar los alimentos en la refrigeradora o despensa de tal manera que no quede a la vista.