Estimulación musical ¿Necesaria? /

2019.09.15

Por Alejandra Sagastume – InCrescendo

Durante los primeros años de vida (0 a 5 años) el cerebro cuenta con mayor plasticidad neuronal, es decir, hace conexiones neuronales a un ritmo más rápido que en cualquier otro momento de la vida, por eso los niños pequeños aprenden con más facilidad que los adultos. Es en este momento que se aprovecha mejor la multitud de beneficios que la música puede aportar en su desarrollo. La música nos permite aprovechar esa plasticidad favoreciendo la comunicación entre ambos hemisferios cerebrales. Un bebé que recibe estímulos musicales está ejercitando su cerebro para un mejor aprendizaje posterior.

La estimulación musical no solo es un medio para enseñar conceptos musicales es también una manera amena y divertida de incentivar y garantizar el aumento en la capacidad de la memoria, atención y concentración, así como el fomento de la creatividad y las habilidades sociales. Tanto para los niños como para los padres, es un espacio para expresarse y liberar emociones. 

 

“Si al niño se le canta, si jugamos con él, si propiciamos momentos de convivio especial, totalmente dedicados a él, se sentirá feliz y amado y será capaz de enfrentar cualquier situación de aprendizaje que se le presente.” 

– Liz Andrade Pizaña

La estimulación musical mejora la pronunciación y entonación, favorece la socialización, desarrollar la orientación, el sentido del ritmo y el movimiento, estimula la creatividad, favorece la memoria y la atención, la capacidad de análisis, síntesis, número y cantidad, el desarrollo de las coordinaciones motoras gruesas y finas, la resolución de conflictos, el desarrollo de la capacidad psicomotora y muscular postural, aporta serenidad, orden y equilibrio.

Considerando las preocupaciones y exigencias familiares actuales que muchas veces nos limitan el tiempo de calidad con nuestros hijos, apuntarnos a una clase de estimulación musical nos da la oportunidad de fortalecer vínculos y nos da también herramientas necesarias para consolidar la estructura en casa basándonos en una disciplina positiva. Si en esta etapa se establece un apego seguro y una estructura clara, se le facilitará en el futuro el desarrollo de funciones ejecutivas. 

Una clase de estimulación musical dura 45 minutos en promedio y es un espacio donde bebés y niños realizan junto a su cuidador actividades amenas, divertidas, y específicas para desarrollar cada área establecida en el programa, actividades rítmicas, melódicas, de relajación, para desarrollar psicomotricidad fina y gruesa, mediante un amplio repertorio de canciones infantiles adecuadas al grado de madurez del grupo. 

En InCrescendo los niños aprenden felices

Posted by InCrescendo on Saturday, July 13, 2019


InCrescendo es una institución comprometida con la niñez guatemalteca con la misión de contribuir al desarrollo integral de los niños por medio del Programa de Estimulación Musical Temprana, potenciando en el momento oportuno del desarrollo de los niños y niñas, las habilidades, cognitivas, afectivas, sociales, emocionales y físicas favoreciendo su integración al mundo en que vivimos.

Más información: info@increscendoemt.com.gt