Embarazada y con un toddler /

2016.06.23

Luisa Asturias
thebfchronicles@gmail.com

 

Me pasó, dije que iba a esperar un tiempo y de repente llegó una sorpresita inesperada, feliz, bella, hermosa, pero inesperada. Quedar embarazada con un bebé en casa no es siempre planeado, pero ya cuando estas allí, ¿qué pasa? ¿Qué se siente?

1. El primer momento es shock, shock total, al menos en mi caso, no podía imaginarme imaginarte con dos bebés al mismo tiempo, en especial cuando el tuyo llevaba un mes de dormir de corrido en la noche. Pero, poco a poco te das cuenta, que va a ser difícil pero lo vas a lograr, y empiezas a ver el lado positivo de tener dos hijos tan cercanos.

2. Si sufriste nauseas en el primer embarazo, prepárate para sufrirlas de nuevo, pero esta vez, ¡pide ayuda! (No es que necesariamente vayas a sufrirlas, pero, mentalmente ayuda la preparación). La verdad la parte mas difícil para mí fue la náusea. Con mi primer hijo dormía, literalmente todo el día, con mi segunda bebé, me tocó pedir a mi esposo ayuda porque no podía sola. No puedo explicar cuantas veces lloré porque sentía que estaba abandonando a mi hijo, pero no te martirices, esas semanas pasan y cuando menos sientas ya eres de nuevo la mamá que eras antes (un poco mas cansada pero lo eres).

3. Tu ropa dejará de quedarte mucho mas rápido (muuucho más). Tu cuerpo no ha terminado de “acomodarse” cuando quedas embarazada antes de que tu hijo cumpla 1 año, o un poco después. Yo sentía como si mi estómago era un zipper, que solo dije estoy embarazada y se abrió por completo. Además, a diferencia de mi primer embarazo, gran parte de mi peso lo subí en el primer trimestre, y tenía mi pancita de embarazada desde el tercer mes. Así que compré un par de piezas de ropa de embarazo adicionales, porque realmente ¡las usé desde el tercer mes!

4. Aprovecha cada minuto de energía para jugar con tu toddler, porque la energía es escasa. Me costó mucho tener energía (mientras más cerca estaba del final, tenía menos), pero cada minuto que tenía aprovechaba para jugar con mi gordo, porque realmente eran nuestros últimos momentos 1 a 1, y la realidad es que siempre estaba cansada, así que tenía que aprovechar.

5. Busca un momento de conexión. Como sea que vayas a hacer, si vas a meter a tu hijo a un colegito o daycare, trata de ser tu quien lo deja o busca todos los días, parte de lo que más me gocé de esa nueva etapa era decirle adiós todas las mañanas, y ver su sonrisa al buscarlo a medio día. En el carro iba cantándole canciones, preguntando como le fue, y reforzaba que ya había llegado a ser un niño grande que mamá busca en el carro (wow!). Para mí es una forma de conectar con él.

6. Prepárate para que tu embarazo vuele y se te olvide todo lo que tienes que comprar para el bebé. Estás tan ocupada que hay días que se te olvida hasta en que semana estás, yo siempre creí que eso era imposible, pero pasa. Además, qué me hacía falta de la lista lo sabía la lista solamente, lista que no abrí ni dos veces durante el segundo embarazo. No te preocupes si se te olvidan esas cosas o si tu lista está desactualizada o si no tienes lista, habemos muchas como tú.

7. Te volverás cada vez mas práctica. ¿Sabes en tu primer embarazo cuando te agachabas y tenias 15 personas diciéndote “no te agaches”? ¿Recuerdas cuando entrabas a un lugar y alguien te cedía su lugar? ¡No más! Estarás en el piso levantando a tu toddler de un berrinche, aunque intentes no hacerlo, lo cargarás, y, aunque la gente te ofrezca un lugar ¿para qué? Si tu vida se convierte en correr atrás de otro. De igual forma a mí me pareció que era bueno, porque me convertí en una master en practicidad, consiguiendo formas de cambiarlo mas fácil (yo lo hacía sentada en el piso), formas de no cargarlo, formas en las que pueda hacer mas cosas solo, como crocs + una bata para salir del baño, etc… Irás encontrando la forma de simplificarte la vida y de que tu hijo siga viviendo y experimentando, pero, siendo cada vez más práctica. Reemplazaras tu pañalera de 500 ítems por 4 ó 5 en tu bolsa porque no puedes cargar tu pañalera antigua + tu toddler y una pancita.

En fin, prepárate para ser una mejor versión de ti misma, porque a pesar de que sientas que tu toddler esta viendo una versión más cansada, menos paciente y mas reducida de ti, nunca había visto a mi hijo quererme tanto como en ese momento. ¡Disfruta eso y consiéntelo mucho!

*Este post apareció originalmente en thebreastfeedingchronicles.com, con algunas modificaciones.