El problema con las cosquillas /

2017.02.27

Traducido del original de Livia Gamble

Las cosquillas se nos hacen una manera divertida de hacer a los niños reír, pero dependiendo de con quien toquemos el tema, el acto resulta no siendo tan divertido. Involucra tocar el cuerpo de otra persona de una manera que les hace reír involuntariamente, y mientras pensamos que podría ser una reacción positiva, algunos investigadores sustentan que lejos está de la diversión.

En un artículo publicado por el New York Times, los investigadores afirman que las cosquillas ligeras a los bebés de parte de sus padres son una manera maravillosa de crear un vínculo aunque otras personas lo ven de manera ligeramente diferente, sobre todo en niños más grandes.

Quienes están en contra, dicen que la risa que las cosquillas no es el fenómeno feliz que siempre habíamos asumido… Un niño puede pasar de la risa a las lágrimas en segundos. Las cosquillas no generan una sensación placentera, solo la apariencia superficial. Cualquier que ha recibido un ‘ataque de cosquillas’ conoce ese sentimiento desagradable mezclado con la necesidad de reírse que usualmente le da a quien hace las cosquillas la impresión equivocada. Los padres consultados, en la mayoría de los casos, consideran que es difícil saber si sus hijos disfrutan las cosquillas.

“Las cosquillas rondan en cuestiones de consentimiento, y suposiciones de placer, y aprender a dejar que alguien nos haga algo que no queremos, pero que tampoco podemos protestar en contra de…” —Opinión de una madre

¿Ustedes que opinan? Diversión inofensiva o algo que deberíamos evitar