El primer viaje sin el be /

2016.01.21

María José Godoy de Joachin
mjgg.joachin@gmail.com

 

Según el famoso Carlos González, pediatra español especialista en crianza, los niños están listos para separarse de la madre para ser escolarizados alrededor de los tres años. En mi experiencia como mamá y como psicóloga, es apenas un poco antes de este momento en que, un niño estará listo para separarse de su madre algunas noches sin que esto represente un grave acontecimiento. Esto dando por entendido que no se queda en un ambiente extraño sino con personas que ama y conoce. ¿Por qué? Porque es un niño que ya ha alcanzado una amplia comprensión y expresión del lenguaje, lo que le permitiría entender y procesar esta separación de su persona de apego primario.

Mi hijo Juan Diego está a dos meses de cumplir tres años, y en aras de agrandar la familia (son bromas) y reconectarnos como pareja (esta si va en serio) mi esposo y yo hicimos recientemente un viaje de una semana. Debo decir en honor a la verdad que mi hijo y yo somos muy apegados, y que mi personalidad tiende a ser muy obsesiva y sobre protectora, pero aun así ni él ni yo sufrimos esta separación. Ambos la disfrutamos y la disfrutamos en grande.

Previo a la decisión
Obviamente hay algunos factores que es necesario considerar antes de tomar esta decisión:

¿Con quién se quedaría?
Hay parejas que para “hacer justicia” optan porque la mitad del tiempo del viaje se quede en casa de sus abuelos paternos y la otra en casa de los abuelos maternos. La decisión debe tomarse basándonos más allá de en lo que como adultos creemos políticamente correcto: El niño debe quedarse, si van a viajar ambos, con la persona con la que más confianza tenga después de con sus padres. Y no necesariamente son los abuelos, puede ser una nana, una tía o unos padrinos.

¿En dónde se quedaría?
¿Está familiarizado con el lugar? ¿Se entretiene largos periodos fuera de casa? ¿Tiene alguno juguete, frazada o libro que le sea muy especial o necesario a la hora de cumplir una rutina, como por ejemplo la rutina de la noche? De esta manera es posible solicitar a la persona o personas que lo cuidarán si es en su casa o en la del niño donde dormirá, o puede ser que pase el día en la casa de quien lo cuida y por la noche pueda volver a su cuarto y a su cama.

Durante la preparación
Es importante que al tiempo que nosotros preparamos nuestro viaje, nos tomemos un tiempo para preparar también al niño para la separación. Algo que a nosotros nos ayudó mucho fue que coincidió con que unas semanas antes los abuelos y la tía habían viajado a distinto lugares y entonces él pudo vivir el proceso de despedir, esperar y reencontrarse con sus seres queridos que viajan, ver volar los aviones y recogerlos en el aeropuerto. De igual manera, sirve mucho jugar sobre viajes, actualmente Juan Diego es más fan de los aviones que nunca antes. Algo indispensable es:

Que sepa a dónde vas
Para esto nosotros realizamos un dibujo de un mapa gigante que coloreamos y en donde pegamos fotos de él y de mí y pude explicarle que Juan Diego se quedaría donde los monitos y que mamá iría a donde las focas.

Que sepa qué harás
Que le hayas dicho cual es el objetivo de tu viaje, si vas por trabajo, si vas por paseo y qué actividades planeas hacer. Créanme, ellos entienden perfectamente, puedes incluso mostrarle video de tu lugar de destino, algo que a nosotros nos ayudo. Me da mucha risa que muchas personas que sabían del viaje evitaban hablarlo frente a mi hijo o lo hacían en voz baja, como para que no escuchara, cuando al preguntarle, él era el mas parlanchín explicándoles a dónde iríamos, que haríamos y qué haría el.

Que sepa cuándo volverás y qué hará el para mientras.
En nuestro caso nos ayudó programa qué actividades quería realizar él durante la semana, adicionadas a las que previamente ya realiza de rutina: entonces él tenía muy claro que el lunes es el día que normalmente vamos al zoológico, que el martes es el día de Karate, que el miércoles el pidió ir a la piscina con su abuelo, que el jueves lo llevarían al museo del niño, así; entonces que al finalizar todo eso, el domingo, el día que vamos a ver a Jesús, volveríamos.

Que se sienta seguro
En cuanto a las cosas, es importante hacer junto con él la maleta que va a llevar si es que se va a quedar fuera de casa y preguntarle qué cosas quiere poner en ella, sus juguetes más significativos, tal vez incluso alguna cosita que le recuerde a mamá. Algo que también ayuda mucho y no solo al niño, es que los días previos a la separación puedan pasar mucho tiempo juntos, programar una rutina fácil y sencilla, que no implique muchos compromisos y estreses.

Durante el viaje
Mantente en contacto, para él eso es muy importante. En su conferencia en Guatemala alguien preguntó a Carlos Gonzales qué recomendaba cuando había una separación con el niño y él dejó claro diciendo: “Si tu esposo se va una semana y no te llama, ¿cómo te pones tu?” Para nuestros hijos es lo mismo. Esto en particular me costó un poco digerirlo, ya que yo originalmente había pensado no llamarle, para no preocuparme si algo andaba mal pues nada podría solucionar a la distancia. Pero luego entendí que era una postura bastante egoísta. Aprovecha la tecnología, puedes mandarle videos, fotografías o notas de voz. De todo el paseo a mi hijo lo que más le impresionó y todavía lo menciona fue la foto que su papa y yo nos tomamos con Elmo.

Al volver
No se trata de sentirnos culpables o compensar trayendo muchos regalos. Se trata de como adultos tomar la responsabilidad de volver a llenar su tanque emocional luego de la ausencia. O en palabras del Dr. González: “Hacer algo más que lo del día a día.”