El primer adiós de mamá /

2015.12.31

Ma. José Hernández Azmitia
elmundosegunlajoze@gmail.com

 

Has crecido más rápido de lo que quisiera y poco a poco vas volviéndote más independiente frente a mis ojos. Secretamente siempre sentí un poco de miedo y ansiedad al pensar en el momento de regresar a trabajar y dejarte a cargo de alguien más. Sé que te cuidarán con mucho amor pero nadie podrá hacerlo como yo. Una de nuestras primeras batallas que lucharemos juntos.

No sé como pasó tan rápido el tiempo y en un abrir y cerrar de ojos ese momento llegó. Una semana antes empecé a preparar todo para estar segura de que no te faltaría nada durante mi ausencia.

Confieso que me costó dormir un poco y me levanté más temprano de lo usual. Te dejé dormido y me aseguré de darte el más cariñoso beso. Ese momento en que físicamente nos separamos supe que nuestro lazo invisible siempre será más fuerte. Sí, me haces más fuerte. Alguien tan pequeñito me enseña que, a veces, tenemos que ser valientes y enfrentarnos a la vida. Cada día tiene su propio afán y me has enseñado a atesorar cada momento junto a ti y también a disfrutar de mi tiempo a solas. Ese tiempo en el que me pongo el “traje de profesional” aunque mi papel de mami siempre va a resaltar.

Siempre existe ese momento del día en que añoro estar a tu lado y en el que la nostalgia me invade. Pero es en ese preciso momento en que recuerdo que esto te dará la oportunidad de un mejor futuro y entiendo de que, al final, todo va a valer la pena.

¿Cómo fue tu primer adiós?