El precio de una buena educación /

2017.01.16


Por Carolina Escobedo

Todos queremos la mejor educación para nuestros hijos y estoy segura que todos los padres responsables nos esforzamos dentro de nuestras posibilidades para que así sea. De opinión muy personal, la mejor educación como persona se trae desde casa, donde aprendemos principios y valores, como amor, respeto y tolerancia. Sin embargo me voy a enfocar a la educación superior, aquella que le ayude a mis hijos desarrollar su potencial, ser productivo y a la vez socialmente responsable.

Sabemos que aquellos que reciben una educación de primer nivel tienen más oportunidades de éxito profesional, relacionado a mejores oportunidades laborales y mayores ingresos, por ello es importante que nos detengamos un momento a pensar cuál es esta educación que le quiero dar a mi hijo y cuánto me puede costar. Claro que la mayoría no sabemos qué van a querer estudiar nuestros hijos, pero con una buena planificación financiera podremos hacernos una idea para alcanzar esta nueva meta independientemente de lo que ellos elijan en un futuro.

Pocos son los padres que se cuestionan verdaderamente así que hoy le invito a plantearse qué futuro quiere para sus hijos

• ¿Sabe qué tipo de educación quiere en un futuro para ellos?

• ¿Su hijo ya demuestra habilidades especiales que quiera potenciar?

• ¿Sabe cuánto vale hoy una institución donde usted querría que él/ella estudie?

• ¿Si es en el extranjero, está tomando en cuenta costos de vida y de manutención?

• ¿Sabe cuánto puede incrementar este costo de aquí a los años que su hijo empezaría a cursar la carrera?

• ¿Tiene establecido ya un plan de ahorros?

• ¿Sabe si este plan será suficiente?

• ¿Conoce herramientas financieras que hagan crecer su dinero mientras su hijo crece y empieza a cursar su carrera?

• Y si tengo más de un hijo, ¿cuánto me costaría enviar a un segundo o tercer hijo según sus edades?

Si contestó que no a una o varias de las preguntas anteriores, por favor tómese un tiempo para pensar en la respuesta que sea adecuada para usted y su familia, o busque asesoría en este tema, pero por favor no busque soluciones cortoplacistas ni deje la educación de sus hijos para después. Cuando los niños son pequeños los estudios universitarios se ven muy lejos, pero recuerde que los niños crecen muy rápido y entre antes tome la decisión de empezar, más podrá ahorrar. Si ya lo está haciendo, sepa que desde hoy les está haciendo el mejor regalo a sus hijos.

· Carolina Escobedo / Asesora Financiera