El chirivisco de mi abuelo /

2016.12.14

Flickr: carlosisrael_colindrescastillo

 

 

 

 

Por Alejandra Martínez

Cuando era niña se acercaba la época navideña, mi abuelo solía llevarnos a comprar unos arbolitos llamados “chiribiscos”, en ese entonces lo consideraba el árbol más feo, barato y fuera de lo normal de lo que solíamos ver en otras casas: el clásico hermoso y frondoso pinabete.

Me atrevo a decir que me apenaba que mis amigos vieran en la sala de mi casa ese tipo de árbol, por muy lindos que fueran sus adornos. Hace poco, mientras caminaba en los pasillos navideños de una de las tiendas veo el sorprendente árbol de chirivisco adornado de la misma forma que solía hacerlo mi abuelo. No lo podía creer, me paré enfrente del chirivisco y recordé los momentos que mi abuelo me regalo en ese tiempo para compartir los días previos a la navidad.

La mayoría de veces la navidad nos trae la preocupación de los regalos de nuestros güiros y ¿a quién no le gusta regalar lo que cada uno de ellos desea? pero esta es realmente una época linda para demostrarles que la navidad no es sólo cuestión de regalos, es para compartir y ser generosos. Es recordar lo que hemos aprendido. Esto hará que tu güiro valore estas fechas aún cuando no puedas comprarle ese juguete caro.

Puede que ese chirivisco fuera solamente un palo que me avergonzaba. Pero hoy en esa linda tienda, adornado y con un precio que no parece de chirivisco, me trajo el mejor regalo: la nostalgia que sentimos en esta época, en donde no se trataba de gastar un montón de plata, si no en gozar de las tradiciones y cosas que nos unen.

Según la directora del Instituto de la Familia de la Universidad de Sabana, Marcela Ariza: “es importante aprovechar las festividades para acompañar a pobres, huérfanos, ancianos y enfermos, estos momentos jamás se olvidan y les permiten a los niños demostrar que puede hacer feliz a alguien, sin necesidad de gastar demasiado”.

Pensemos en los regalos como una oportunidad para generar valores afectivos basados en dar y recibir y en compartir con otros niños, no estoy en contra dar regalos, sólo pretendo que al leer este artículo pienses en qué actividades puedes tener con tus hijos previo a noche buena. Pinterest podría ser muy útil con más de mil actividades que podrían marcar el corazoncito de los más pequeños de la casa.

Cada momento que creas algo con tus hijos, que construyes o decoras por ejemplo, un chirivisco, fomenta el desarrollo emocional del niño como me sucedió a mi con mi abuelo… una historia que siempre podré contar.