Disciplina Positiva – Conexión antes que corrección... /

2019.08.08

Traducido y adaptado del original por Ariadne Brill publicado en motherly.com

Cuando mi hijo tenía cuatro años, era dulce, divertido y algo travieso. Un minuto sin supervisión y seguro algo terminaba abierto, derramado o roto. La mayoría de días se entretenía con sus juguetes, en el jardín o con alguna manualidad. El resto de días, parecía que estaba empeñado en probar todos los límites y romper todas las reglas. Si tienes hijos de esta edad seguro entiendes de lo que hablo. Un día lo encontré en el baño con varios botes de jabón y de shampú, las puertas de la ducha completamente blancas de espuma con lo que el aseguraba era «arte,» muy emocionado.

Cada vez que lo atrapábamos probando una regla o rompiendo algo teníamos que hacer algo, pero algo distinto a la disciplina usual. No lo mandábamos a una esquina. En lugar de eso tratábamos algo distinto: conexión antes que corrección.

«¿De dónde sacamos la absurda idea que para que los niños se porten bien primero hay que hacerlos sentir mal?»

Cada vez que notábamos comportamientos no adecuados buscábamos soluciones o alternativas para lo que él estaba haciendo. Incluso antes de eso, solo nos sentábamos a su lado, jugábamos y hablábamos. A menudo nos abrazábamos y platicábamos. Luego le dábamos oportunidades para arreglar errores y pensar en la conducta. Algunas veces habían consecuencias, pero no inventadas, directamente relacionadas a lo que había pasado. Lavar el jabón o pegar el jarrón roto por ejemplo. Ni siquiera se le presentaba como una consecuencia pero como una oportunidad de enmendar y corregir errores. Seguro estás pensando que esto ni siquiera es disciplina, y que fijo no funciona.

Entiendo, yo también me preocupaba. De hecho, hubo un tiempo que estuve escéptica a la disciplina positiva y me temía que no era una buena decisión. Luego comencé a notar lo mucho que mi hijo estaba creciendo y sintiéndose capaz. A medida que le daba más oportunidades de jugar y cometer errores libremente, más comenzó a preguntar antes de tomar algo que no le pertenecía. Y cuando cometía un error no temía decirnos o buscar ayuda. La disciplina positiva apunta específicamente a involucrar a los niños de manera respetuosa y alienta a los padres a recordar que los niños son capaces de mejorar.

Los niños pequeños son por naturaleza curiosos y prueban límites. Conectar con ellos antes de hacer cualquier corrección seguro resultará en un mejor comportamiento. Jane Nelsen co-creadora de este programa dice: «No podemos influenciar a los niños en una manera positiva sino hasta que creemos una conexión con ellos.» Cada vez que nuestros hijos prueban nuestro límites, antes de corregir, detente. Crea un momento de conexión intencional, un momento donde puedas proveer seguridad y compresión. Entrar en su mundo, ver más allá del desastre y notar el aprendizaje y los descubrimientos que tendrán lugar. Recuérdales que eres su aliada, que estás de su lado, incluso cuando dices no o cuando detienes comportamientos fuera de lugar. Y claro, no es fácil mantener la calma y pretender que jabón regado no es gran cosa.

Pero lo importante es que nuestros hijos necesitan una guía calmada y segura cuando comenten errores. Tener expectativas realistas de los comportamientos de tus hijos de acuerdo a su edad te ayudara a conectar con ellos y a tomar decisiones de disciplina positiva. Estás interacciones a temprana edad son importantes porque son las que les dan forma a los chicos. Siegel y Payne, importantes autores de libros sobre crianza, escriben: «Los momentos en los que la disciplina es necesaria son los momentos más importantes en la crianza, son momentos en los que tenemos la oportunidad de darle forma a nuestros hijos con más poder.»

Volviendo a cuando mi hijo estaba cometiendo todos esos errores traviesos, no asumí que estaba siendo «malo» o irrespetuoso. En su lugar estos momentos eran tomados como oportunidades para ofrecer una guía. Trataba de calmar mi necesidad de corregir y regañar, en su lugar simplemente entraba al mundo de mi hijo. Me daba cuenta que era juguetón y curioso y que también estaba abierto a sugerencias y la mayoría del tiempo feliz de recibir algo de guía. Al hacer esto, conexión antes que corrección nos ayudamos a que nuestros hijos confíen en nosotros. Los vemos por quienes son y lo que realmente necesitan en ese momento. Nos permite crear un momento significativo para escuchar, validar y reconocer a tu pequeño o pequeña.

COMO PODRÍA FUNCIONAR LA CONEXIÓN ANTES QUE LA CORRECCIÓN PARA TI:

– Calma tus propias expectativas y miedos (recuerda que tu hijo es igual de imperfecto que tu)

– Entra a su mundo, piensa en la situación desde su punto de vista.

– Escucha lo que tenga que decir.

– Enfócate en soluciones y posibilidades.

– Utiliza contacto físico suave para conectar con ellos.

– Habla amablemente y claro, di solo lo que verdaderamente quieres decir

– Haz contacto visual y bájate a su nivel.

– Ofrece correcciones que sean motivadoras y respetuosas

– Confía que cuando trabajan juntos, tu hijo puede aprender a tomar nuevas y mejores decisiones.

La disciplina que surge del amor y cuidado enseña. Cuando te conectas primero, le hablas a su corazón y a su mente al mismo tiempo. Eso es poderoso, esa es la disciplina. Y es un camino seguro a un mejor comportamiento.


Algunas profesionales que pueden ayudarte en Guatemala si te interesa aprender sobre Disciplina Positiva:

Psicologa Isabel Saravia – Emotional Psychology

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Creciendo Juntos