Devolvamos a los niños su capacidad de entretenerse sol... /

2016.04.07


Andrea de Lara / Psicóloga Clínica – Danzaterapeuta
contacto@andreadelara.com

 

Sabemos que existen maneras de incluir el juego dentro del aprendizaje formal, y se han hecho grandes esfuerzos por concientizar acerca de la importancia de la ludo-pedagogía, más conocida como “aprender-jugando”. Esto significa dejar que los bebés exploren, ya que esa es su forma de jugar, moviéndose con libertad y tomando en cuenta la seguridad.

Cuando pensamos en “juego”, generalmente pensamos en: “jugar a casita”, juegos de mesa, o utilizar algún juguete “que entretenga”. Es decir, -juegos dirigidos-. Estos se caracterizan por:

  • tener una serie de instrucciones.
  • tener un fin esperado / o un desarrollo casi predecible (ya todos sabemos cómo se usan, o sólo hay una manera de utilizarlos).
  • entretener al usuario (objetos que generan estímulos).

Sin embargo poco se habla del juego libre, o no dirigido. Este último, es esencial para el desarrollo infantil. Los bebés nacen con la habilidad para jugar, la cual truncamos cuando creemos que nuestros bebés “necesitan algo que los entretenga”. Claro, no voy a mentir, y muchas veces logramos realizar varias tareas cuando logramos entretener a nuestros bebés con algún juguete. Pero recordemos que la clave está en el balance.

La realidad es que a los bebés cualquier cosa los entretiene, pero como adultos, creemos que tienen que tener algún juguete para no aburrirse. Es decir, promovemos sin querer una actitud pasiva del bebé hacia su propia entretención: hay algo que lo tiene que divertir; él no es partícipe de su recreación.

Es así como poco a poco creamos el camino hacia: “¡mamá estoy aburrido!” y la gran cantidad de sobre-estimulación que necesitamos ahora todos (niños, adolescentes y ¡adultos!). Sin darnos cuenta, hemos acostumbrado a nuestros hijos a necesitar de estímulos externos que actúan sobre ellos para “pasarla bien”.

Enseñarles a entretenerse sólos es un proceso gradual, relativamente fácil: todo comienza con permitirles desde bebés, explorar su propio espacio a través de su primera herramienta: su cuerpo. Tratemos de dejarlos descansar de las sillitas vibradoras, los centros de entretención, “baby gyms” y otros similares. Lo que más necesita un bebé es un espacio donde no se encuentre contenido, y en el cual tenga opción de moverse libremente. Esto beneficiará:

  • su autonomía
  • su auto-conocimiento kinestésico
  • su balance
  • su capacidad creativa
  • su tono muscular
  • sus habilidades espaciales
  • su capacidad de resolución de problemas

No es por nada que las primeras civilizaciones tenían como entretención principal la danza: utilizaban su cuerpo en movimiento como un medio para socializar con los demás, conocerse, y pasar un buen rato. La entretención era algo que se desarrollaba a través de la persona misma, sin medios.

Los invito a probar dejar cada vez más tiempo durante el día a sus bebés en el piso (sobre unas colchonetas, si prefieren) con pocos elementos de juego sencillos (vasitos, trozos…). Una simple sombra, o la cortina moviéndose con el viento son suficientes para que estén entretenidos. Recordemos que el mundo es completamente nuevo para ellos, y todo les inspira curiosidad y admiración, si los dejamos y les damos su tiempo.

¡Devolvamos a los niños su capacidad de entretenerse solos y no aburrirse!