Criar lejos /

2020.01.21

¿Criar lejos es difícil?

Por Laura María Peña

Cerca o lejos. Criar es complejo. Primeriza o experimentada. Criar a uno o criar a tres. Rodeada de opiniones o sóla envuelta en sombras, deseando algún norte. Entre el ruido  o en el silencio absoluto de esas primeras noches que duran tanto, que son eternas.

Mis hijos nacieron lejos de mi tierra, en distintas culturas, en otros idiomas. Criamos solos. Criamos lejos de los abuelos, de los tíos, de los amigos, del confort de lo conocido, del cuento que sabíamos. No hay tribu, las raíces no penetran otros suelos, nosotros las llevamos encima.

Cuando nacieron mis hijos añoré los abrazos no recibidos, pero atesoro la intimidad ganada. No recibimos visitas y consejos, pero en el silencio y la penumbra de nuestras noches a solas la intuición y el instinto fueron fieles aliados. Cambié los sonidos alegres de familia, por el sosiego de nuestros primeros encuentros. 

Criar lejos es aventurarse, es intenso, esencia, es contenernos entre nosotros (sólo nosotros), coexistir, es intuir, errar, desconstruir, es confiar, creer. La crianza ha sido nuestra, sin comparaciones, hecha de elecciones, ni mejores, ni peores, sólo nuestras. 

Yo deseé tribu y certezas, obtuve manada y convicciones. Y está bien, está todo bien.


Criar lejos es aventurarse, es intenso, esencia, es contenernos entre nosotros (sólo nosotros), coexistir, es intuir, errar, desconstruir, es confiar, creer.

Laura María Peña