Creando nuestras propias tradiciones de fin de año /

2018.12.26

Por María José Godoy de Joachin

Un año que termina siempre marca un momento especial en la vida de una persona (aún si eres un niño). Es un momento de celebrar los logros alcanzados, de agradecer las bendiciones recibidas, de ponernos metas, de revisar cómo éramos cuando este año empezó y cómo lo terminamos. Más allá del ruido y las fiestas de la época de fin de año es importante enseñar a nuestros hijos a poner el exterior en pausa y concentrarse en su interior.

He acá un pequeño listado de algunas sugerencias que puedes incorporar con los tuyos acomodándolas según los gustos e intereses particulares de los miembros de tu familia. Resultan un excelente pasatiempo para los últimos días del año o incluso una buena opción maratónica para las vísperas de Año Nuevo en donde es difícil mantener a los niños despiertos sin el thrill de los regalos, como ocurre en Navidad.

 

La Cápsula del Tiempo

Una cápsula del tiempo es un recipiente que encierra objetos que representan cómo es algo al momento presente; es escondido a la espera de ser abierto en el futuro. Algunas ideas de qué puedes ponerle:

• Una fotografía de toda la familia
• Dibujo de cada miembro con su respectiva entrevista: Nombre y edad; comida, color, libro y programa de tv favorito; mencionar las cosas que más disfruta hacer o los lugares que más disfruta visitar.
• Un objeto que represente algo importante que ocurrió en el año para cada uno.

Si puedes conseguir una caja o bote de metal (que preserve el contenido) resulta muy divertido enterrarla en el jardín. Otra opción es ponerlo todo dentro de una caja de papel o bote de plástico y decorarla entre todos.

 

El Bote de Agradecimiento

El objetivo es poner dentro de él papelitos que mencionen todas las cosas buenas que nos pasan. El bote de agradecimiento también puede resultar un estupendo regalo de Navidad, un recipiente de vidrio o metal personalizado con el apellido de la familia y el año por venir. (Así fue como esta idea llego a nuestro hogar, una amiga muy querida nos lo obsequió.) Idealmente es algo que vamos llenando a lo largo del año, incluso puede establecerse una tradición como hacerlo en la cena de los viernes por la noche, por ejemplo. En las vísperas de Año Nuevo podemos reunirnos todos e ir tomando turnos para sacar un papelito o leerlo. Si no lo has hecho a lo largo del año puedes implementarlo en la última semana o incluso la última tarde del año.

 

La Caja de los Detalles

Imaginemos que la Caja de los Detalles es como una alcancía para darte tus gustos a lo largo del año, jajaja o como una cuenta de ahorro de la cual vas a echar mano cuando quieras proporcionar un momento especial a algún miembro de la familia. Consiste en que cada miembro de la familia haga una caja, la suya, (utilizando toda su creatividad y vena artística) y escriba en papelitos diez detalles que le gustaría recibir de algún miembro de la familia. Los detalles deben ser concretos, pequeños y fáciles de realizar. También es importante que estén redactados en forma positiva. A lo largo del año, con determinada frecuencia, (semanal, quincena, mensual, etc.) cada miembro de la familia va a la caja de otro a coger un papel y hacer todo lo posible por realizar el detalle que aparece escrito.

 

El Collage de los Sueños

Esta es una de las actividades que más disfrutan los pequeñitos de la familia. Para realizarla necesitas un buen stock de revistas o periódicos y tijeras para cada miembro de la familia, así como goma y cartulinas sencillas, o marcos de fotografías si quieres que se mire más elegante y dure más. Cada uno va recortando todo aquello que desee alcanzar a lo largo del nuevo año o una imagen que lo simbolice (si se trata de algo abstracto). Se van pegando de manera sobrepuesta de modo que quede un bonito collage. La idea es mantenerlos a la vista como un recordatorio de todo lo bueno que está por venir.

 

El Listado de Propósitos

Esta actividad prácticamente va de la mano de la anterior. Puede hacerse primero ésta y luego ponerlo de manera artística en el collage. Aunque es importante explicarles a nuestros hijos la diferencia entre un sueño y un propósito. Un sueño no siempre es algo que esté en nuestras manos hacerlo realidad, como tener un hermanito o ganarnos la lotería. Sin embargo, un propósito sí es algo que con trabajo y esfuerzo podemos lograr, como obtener buenas calificaciones o ahorrar para determinado juguete. Resulta muy especial designar un cuaderno por persona y que en este mismo cuaderno vaya escribiendo sus propósitos año con año. Para uno de mamá es muy emotivo releer los propósitos de los años anteriores y notar como nuestros hijos van creciendo en madurez.

Ojalá se animen a realizar alguna de estas actividades, son fáciles de hacer, de cero o bajo costo y garantizan muchas horas de verdadera comunicación familiar. ¡Cuéntenos si conocen alguna otra actividad especial para cerrar el año!