Consejos Montessori para desarrollar el lenguaje en los... /

2015.10.13

Ximena Gálvez Close
xgcmontessori@gmail.com

 

En los primeros días, meses y años de vida, los bebés demuestran un fuerte interés en el sonido de la voz humana. Se sienten cautivados por observar el rostro y en especial los labios en movimiento de las personas a su alrededor. Los expertos en lingüística han concluido que la base para aprender la lengua materna comienza en el vientre.

Los niños son capaces de aprender a decir “gato” en vez de decir “miau” o decir “tengo sueño” en vez de decir “shu­shu”. Ellos tienen la capacidad de expresar sus emociones y deseos, y están ansiosos por aprender a comunicarse. Sin embargo, ellos van a desarrollar su lenguaje según lo que absorban de su entorno en sus primeros años de vida.

Los adultos somos la fuente de lenguaje para los niños. Ellos van a aprender según lo que nosotros modelemos. Debemos hablarles desde muy temprano de manera clara, utilizando un tono de voz moderado y natural, y lo más importante, ser conscientes de no simplificar el lenguaje que utilizamos. De esta manera les estamos mostrando respeto y transmitiendo confianza para que ellos desarrollen un amplio vocabulario. Saber expresarse es una de las mejores habilidades para funcionar en la vida. La comunicación es vital para el desarrollo de la vida humana.

Los berrinches son una forma de expresarse.
María Montessori decía que los niños que muerden a otros tienden a carecer de las herramientas adecuadas para poder expresar sus sentimientos. Estos momentos se pueden evitar si les proveemos a nuestros niños desde muy temprano la oportunidad y las palabras adecuadas para expresar su molestia.

Les podemos ?hablar sobre lo que estamos haciendo.?
Es más, se recomienda aprovechar las actividades como por ejemplo vestirlos, bañarlos o cambiarles de pañal para ofrecerles lenguaje y opciones. Uno puede ir relatando con detalle cada cosa que hace con ellos. Es importante pedirles su autorización o informarles sobre lo que vas a hacer: “Voy a cambiarte de ropa. Primero voy a desabotonar el pantalón, que tiene dos botones. Un botón, dos botones. Ahora voy a sacar tu pierna derecha, ahora tu izquierda…”

Cuando tu bebé haga contacto visual, aunque estés conversando con alguien más aprovecha ese momento de exploración, intimidad y conexión y mantén el contacto visual. Esto puede durar tres segundos o incluso llegar al minuto. Tu respuesta refleja respeto, comunicación y establece una fuerte relación entre ambos.

Podemos llevar a cabo actividades que refuercen el ejercicio de escuchar. Con nuestros bebés podemos aprender a escuchar nuestras voces, a escuchar el silencio ó a escuchar música.
Es importante dejar una pausa en nuestras conversaciones. Esto les brinda el espacio para que ellos sepan que participan en la conversación y no es un monólogo donde el adulto habla y hace ruidos y el bebé solo escucha.

Debemos dejarles sentir que son parte vital de la conversación.

También podemos imitar sus sonidos.
De esta manera estamos participando en una conversación y ellos comienzan a internalizar el orden de la misma: Tú te expresas, yo escucho, yo me expreso, tú escuchas. Vamos a comenzar a notar como ellos también empiezan a imitar nuestros sonidos de manera más intencional. Darles un espacio en la conversación independiente de su edad es vital para que el/la bebé se sienta respetado y escuchado, entienda que es una actividad recíproca y se sienta cómodo y confiado de expresarse. Este ejercicio va ser de vital importancia en años venideros.

La música para bebés.
La voz humana es el mejor instrumento. Mientras más les puedas cantar o tararear, mejor. También puedes introducirlos a diferentes géneros de música o instrumentos. Vale la pena mencionar, que debemos tomar en cuenta que escuchar música es una actividad en sí misma y no un mecanismo para sustituir otras actividades que deben ser de orden natural, como por ejemplo dormir. En ocasiones utilizamos la música para ayudar al bebé a dormir, y debemos tomar en cuenta que esto se puede volver una dependencia para el bebé en sus años posteriores. Si acostumbramos a nuestros bebés a dormirse con música y movimiento puede ser que siendo mayor le cueste autorregularse y conciliar el sueño si no cuenta con estos dos elementos que relaciono con dormir en sus primeros meses de vida.

Nunca es demasiado temprano para exponer a tu bebé a los libros.
Si no encuentras libros con las características deseadas puedes hacer tus propios libros. El tipo de imagen, color y texto es importante. Para los primeros dos meses de tu bebé, busca libros con imágenes en blanco y negro, después puedes ir introduciendo imágenes con colores primarios y complementarios. De preferencia, busca libros con imágenes reales y familiares. Por ejemplo, es preferible enseñarle un libro que ilustra las partes del cuerpo, la ropa que uno utiliza, comidas de la cultura o animales que hay en el ambiente cercano, a un libro que tiene imágenes de peces que viven en la tierra, animales que se visten, princesas y héroes con poderes mágicos. Al principio, los bebés están ordenando su mundo, están entiendo como funciona y están aprendiendo el lenguaje para poder comunicarse más adelante. Que mejor que éste sea basado en la realidad.