¿Cómo tratar la dermatitis atópica? /

2015.07.27

Dra. Rossina Duarte
rossinaduarte@yahoo.com

 

La dermatitis atópica es otra de las enfermedades alérgicas que son cada vez más frecuentes. No es nada raro ver bebés con lesiones rojas en su piel, ronchitas, piel áspera, seca, con picores, descamada y en ocasiones hasta erosionada de tanta inflamación. Pero ¿qué es la dermatitis atópica y cómo la tratamos?

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel en la cual la barrera cutánea está afectada por lo que fácilmente se irrita ante la presencia de alergenos y pierde mucha agua por lo cual suele ser una piel seca y eczematosa. Cursa en brotes, lo cual quiere decir que hay períodos de tiempo libre de lesiones y de un momento a otro sin causa aparente puede iniciar el picor, eritema, eczema, irritación, etc.

El síntoma más molesto y el que aparece al inicio de los brotes es el prurito o picor, y el rascado nos empeora más la situación porque a su vez provoca más inflamación y más prurito y se vuelve un círculo vicioso.

Aunque en el 40% de los casos puede estar asociada con alergia a algún alimento, muchas veces no existe relación con la alimentación y sí con factores ambientales (Clima, humedad, sol, agua, fibra de la ropa, etc.) Si sospechamos que hay influencia de algún alimento, es muy importante consultar al especialista para hacer pruebas y confirmar el diagnóstico antes de quitar alimentos importantes de la dieta de los niños.

El tratamiento está basado principalmente en cuidados generales de la piel y algunos medicamentos como corticoides tópicos en crema, antialérgicos orales y en casos de alergia alimentaria, dietas especiales.

Las siguientes son recomendaciones para evitar al máximo la aparición de brotes y si ya estamos en uno, disminuir la gravedad y apresurar la mejoría:

  • HIDRATACIÓN DE LA PIEL, es sumamente importante hidratar constantemente la piel atópica, esto lo vamos a hacer aplicando mucha cantidad de crema hidratante en todo el cuerpo y en especial en las zonas afectadas, la crema debe aplicarse inmediatamente después del baño y durante el día varias veces (mínimo 3-4). En casos graves donde está afectado todo el cuerpo lo ideal es aplicar crema cada hora. (Y no es exageración), esta hidratación es la base del tratamiento y mejora mucho el picor.
  • La elección de la crema hidratante va a depender de varios factores como la disponibilidad, el costo, estética, preferencia del paciente, etc. Se recomienda una crema lo más espesa o grasosa posible que hidrate la piel, puede ser desde vaselina, crema Nivea® (la azul de tarro), Keri Lotion®, Lubriderm®, hasta cremas especiales para pieles atópicas de venta en farmacias (Mustela®, Eucerin®, Nutratopic®, etc)
  • El baño debe ser diario pero rápido, y el agua debe ser tibia. El agua muy caliente o durante tiempo muy prolongado reseca la piel.
  • La ropa debe ser holgada y de fibra 100% algodón siempre. Otras fibras como lana, poliéster, etc. Pueden irritar y detonar un brote.
  • Respecto a la alimentación, si no hay relación clara entre la ingesta de un alimento y los brotes, no debe evitarse ningún alimento, algunas veces los alimentos muy ácidos o con colorantes pueden irritar la zona perioral y por esta razón pueden evitarse. En general la dieta es libre.
  • En el caso que se haya identificado la relación del brote con algún alimento o que en las pruebas cutáneas de alergia nos haya salido algún alimento positivo, se deberá realizar dieta exenta de este alimento y reintroducirlo bajo indicaciones del médico.
  • El primer signo del aparecimiento de un brote es el prurito o picor, cuando éste inicia inmediatamente debemos iniciar tratamiento con las cremas de corticoides indicadas por su médico y además aumentar la cantidad de crema hidratante en esos días.
  • Para el área de la cara, especialmente párpados; y en áreas de piel muy delgada (ingles, genitales) se debe evitar la aplicación de cremas de corticoides a menos que el médico lo indique. Para estas zonas de piel existen otros tratamientos que van a ser indicados por su médico.
  • Muy importante recordar que al ser una enfermedad crónica suele tener una duración prolongada y que el pronóstico va a depender de la gravedad de la misma, la edad, la relación con alergenos y algunos otros factores.