Cómo construir una biblioteca en casa /

2016.03.10

Lorena Flores Moscoso
volvoretazul@gmail.com

 

Vivimos en un mundo digital y podemos tener una biblioteca inmensa en nuestros ordenadores, ipads o cualquier dispositivo electrónico pero aún tenemos la oportunidad que nuestros niños gocen de una biblioteca física en clase y puedan acariciar, oler y saborear los libros mientras viven la gran aventura de la lectura.

Aunque nuestros hijos no estén en la edad de leer o sean ya unos lectores consumados siempre es un buen momento para iniciar nuestra biblioteca familiar. Sin duda tener un espacio especial en casa, una habitación, un rincón en la sala, el comedor o una simple librera afianzará el gusto por la lectura o despertará la curiosidad en aquellos que están por empezar. Lo mejor es que podemos involucrarlos en su creación, hacerlo poco a poco y sin tener que invertir demasiado dinero.

Algunos consejos de cómo empezar

Inicie con lo que tiene en casa, esto supone sacarle provecho a lo que tiene y no gastar un centavo. Todo lo que imagine puede convertirse en un buen material de lectura: enciclopedias, mapas, brochures, libros de cocina con ilustraciones, incluso los libros texto del colegio. A su hijo todo le parecerá interesante y podrá explorar todo tipo de información. Poco a poco podrá ir incorporando libros que le regalen, compre para una ocasión especial. Sus pequeños y usted la harán crecer conforme sus gustos vayan definiéndose y tengan el presupuesto para hacerla.

También podemos buscar en casa sillas, sillones, cojines, estanterías, casas, cualquier mobiliario que tengamos guardado o sin uso. Nuestra creatividad siempre es un buen aliado. Incluso una escalera puede convertirse en una hermosa librera.

Preste o recolecte, busque en casa de familiares o amigos, todos tienen un libro interesante que pueden compartir o que ya no encuentra lugar en sus libreras. Lo mismo con un mueble o accesorios que usted puede reutilizar. Recuerde además que no necesita un lugar grande ni exclusivo puede usar cualquier parte de su casa para acondicionar una biblioteca. Esto incluso podría despertar aún más la curiosidad de los pequeños y explorar los diferentes puntos de lectura que usted tenga en casa hasta encontrar el que más le gusta.

Si tiene que gastar, compre cuidadosamente. Compre en ferias, cuando hay descuentos, en baratillos, en tiendas de segunda mano e incluso si puede, hacerlo en línea. Lo libros no pagan arancel. Priorice sus gastos y tenga la biblioteca como un proyecto a largo plazo no tiene que acabarse en una semana, ni en un mes, es un proyecto de vida.

Lo que queremos es que nuestros hijos tengan un lugar para leer y que disfruten de hacerlo. Un ambiente iluminado, cómodo y accesible que los motive sin importar si son ya unos lectores consumados o disfrutan aún de la lectura en voz alta sentados en nuestras piernas. Nuestra creatividad para crear el espacio ideal siempre será nuestra mejor aliada.

7 pasos sencillos:

1. Escoja el o los sitios adecuados para los libros y para la lectura
No importa si es una habitación o un rincón hágalo acogedor y accesible. Siempre recuerde que sean iluminados natural o artificialmente peor iluminados.

2. Ponga los libros a su alcance
Use mobiliario a la altura de sus hijos, donde puedan tomar el libro que desean seguramente. Enséñeles a tomarlos y a devolverlos a su lugar.

3. Refuerce las tapas de los libros
Con tape para que resistan las primeras exploraciones y tenga claro que seguramente los doblarán, arrancarán, marcarán, etc.

4. Rote los libros
Colóquelos en diferente orden o reemplácelos según la demanda de sus pequeños. Motívelos a explorar libros que no han leído o visto. Puede rotarlos con otros padres. También puede motivarlos a que ellos los ordenen: mis favoritos, los que quiero leer, etc.

5. Esté atenta a la respuesta de sus hijos y a sus intereses.
Ofrézcales libros, revistas, catálogos, periódicos. Vea qué les llama la atención.

6. Expanda la experiencia de la lectura
Pídales a sus hijos que le cuenten que leyeron o que le cuenten a sus hermanos en sus propias palabras la historia, que lo recreen con dibujos o marionetas. Hagan sus propios libros con sus propias historias. Se necesita papel, lápices y crayones. Luzca con orgullo las creaciones de sus hijos en su propia biblioteca.

7. Diseñen su marca
Con qué nombre llamarán a su biblioteca y cómo etiquetarán sus libros. En mi casa hay una sello que dice este libro pertenece a la Biblioteca Anleu Flores. Cada vez que lo estampamos hacemos una ceremonia especial donde le damos la bienvenida a nuestro nuevo inquilino.

LEO
Texto e ilustraciones por Andrea Paola Castillo
Editorial Alfagura
Proyecto Factoría de Historias: este proyecto es un esfuerzo colectivo de imaginación. Cada historia fue evolucionando hasta tomar su forma final en una discusión abierta entre escritores e ilustradores. Leo es uno de los más de 25 libros creado por escritores guatemaltecos y de otras partes de Latinoamérica.
A Leo no le gusta leer pero tiene que hacerlo. Tiene que dejar atrás el miedo que le dan los libros y encontrar uno que sea afín con sus gustos y su personalidad. Leo da el primer paso abrirlo y esperar que nada sucediera, poco a poco irá encontrando palabras que lo conduzcan a otras palabras, lugares que explorar: el mar, el bosque, la pradera y mucho más. Conocerá a personajes como Filomena la ballena y al zorro. Cuando Leo llegue al final y cierre el libro se quedará con un gran tesoro.