Comienza el verano, ¿Y tus ojos ya están preparados?... /

2015.03.16

 

Por Dra. Ana Lucía Asturias

Disfrutar el verano y unas vacaciones en la playa puede ser alegre y placentero siempre y cuando nos protejamos de sobre exponernos al sol. La mayoría de las personas recordamos utilizar protector solar para proteger nuestra piel del sol pero desconocemos u olvidamos que la luz solar ultravioleta (UV) puede dañar nuestros ojos de igual manera.

¿Será que realmente sabremos que casi todas las estructuras del ojo pueden sufrir los efectos nocivos de la luz solar UV los cuales son capaces de actuar incluso en los días nublados? Se recomienda tener mucha precaución en cuanto a la exposición por periodos prolongados a la luz ultravioleta la cuál aumenta considerablemente el riesgo de desarrollar enfermedades oculares como degeneraciones de la superficie ocular como las pinguéculas y pterigiones (carnosidades de los ojos) que podemos encontrar incluso en adolescentes o personas con grandes exposiciones al sol directo o que habitan cerca de océanos y montañas donde la luz ultravioleta es mas intensa, especialmente en un país como Guatemala.

Además de estas degeneraciones de la superficie ocular, se encuentran otras enfermedades que pueden tomar muchos años en desarrollarse como cataratas, degeneración macular, cáncer de los párpados u otros tipos de cáncer que se desarrollan por dentro del ojo.

Es muy importante además tomar en cuenta a los niños ya que ellos usualmente suelen pasar más tiempo en el exterior que los adultos, recibiendo aproximadamente 3 veces más dosis de rayos ultravioleta al año que un adulto.

Aquí te compartimos algunas medidas recomendadas para evitar el desarrollo de estas enfermedades durante este verano:

  • Utilizar lentes oscuros con filtro solar señalizados como “protección UV 100%” o “UV 400”, los cuales afortunadamente hoy en día es fácil encontrar por un bajo costo. Se recomienda que estos sean lentes de armazones grandes o que se extiendan hacia los lados para obtener una mayor protección.
  • Limitar la exposición solar de 10 de la mañana a dos de la tarde.
  • De preferencia utilizar sombrero.
  • Recordar que los rayos UV son amenaza diaria incluso en días nublados.
  • Recuerde que una gafa de sol pero sin filtro anti UV tiende solamente a restringir la cantidad total de luz que llega al ojo, provocando así una mayor dilatación pupilar, con ello incrementa la entrada en los ojos de los rayos UV y por tanto la aparición de lesiones oculares graves e irreversibles (falsa protección)
  • ¡No olvides proteger a los niños! De ser posible mediante utilización de gafas de protección UV y sombrero.

Ahora que ya conoces todas las medidas que nos pueden ayudar a proteger nuestros ojos, ¡a disfrutar del verano y el sol!

· Ana Lucía Asturias / Oftalmóloga Pediatra